Me llamo Hildegartte Narváez y tengo 21 años de edad. Actualmente vivo en Lima- Perú , pero nací en Venezuela, específicamente en la paradisíaca isla de Margarita Estado Nueva Esparta.
Soy una artista en constante aprendizaje, me apasiona todo lo que es arte, deporte y movimiento.
Desde que nací he estado vinculada con las artes, ya que mi madre es una excelente artista plástico y artesana, específicamente en la rama de la alfarería. Desde que estaba en su vientre hasta los 16 años de edad, asistía con ella a la escuela de artes plásticas Pedro Angel González, allí aprendí muchas habilidades artísticas, empezando por la cerámica como ella, hasta el tallado de piedras semipreciosas, escultura, dibujo, pintura y otras que les estaré mostrando en mis próximas publicaciones.
Además de las manualidades, también he sentido gran atracción por las danzas y el deporte. A los 4 años empecé a practicar gimnasia rítmica, deporte que amo con locura y que por momentos de niña llegué a sentir que era todo lo que quería en la vida, pero las circunstancias no lo hicieron así, por lo que a los 12 años tuve que cambiar de disciplina deportiva y empecé a entrenar lucha libre olímpica; la verdad es que jamás en mi vida pensé que iba a practicar un deporte que nisiquiera sabía que existía, pero esos 5 años se convirtieron en una experiencia increíble en la que aprendí muchas cosas y sobre todo valores que considero muy importantes para la vida como lo es la disciplina, un valor fundamental para lograr todos nuestros propósitos.
Cómo lo mencioné anteriormente me apasiona bailar, de hecho creo que es lo que más amo hacer, a pesar de que no tengo técnica ya que nunca fui a una academia para recibir clases como tal, pero si adquirí algunos conocimientos con mi profesora de gimnasia a la que le agradezco mucho ya que fue ella quien despertó en mi está pasión por el baile y las danzas típicas de mi país, con quién incluso antes de venirme a Perú tuve la dicha de bailar para su agrupación "Danza percusión" la manifestación cultural "Calipso" en la cual represento el personaje de fantasía del Callao.
Desde que llegué a Perú solo he trabajado en restaurantes y para serles sincera nunca me ha gustado la cocina ni nada relacionado con ella, pero me disfruto mucho la atención al público que es básicamente lo que hago en mi trabajo. A pesar de todo no me cierro a las oportunidades de aprender cosas nuevas, ya que "todo lo que se pueda aprender que no le haga daño a nadie es bueno" y además siempre mantengo mi foco en lo que quiero lograr y en qué las cosas son pasajeras.
Siempre tengo la esperanza de que en poco tiempo estaré haciendo las cosas que realmente me llenan.