La verdad…
Playa Extensa. Se perdía a la vista la costa de arena blanca. Llena de palmeras de coco que ondeaban al ritmo del viento. Viento suave, templado, que creaba un clima perfecto. Ni muy frio, ni muy caliente. Se escuchaba el sonido del mismo al pasar. El agua cristalina llegaba a la orilla con exacta fuerza. Ni muy fuerte, ni muy débil. En el punto exacto para crear una espuma blanca al chocar las olas entre ellas. Olas que no golpeaban ni fuerte, ni suave. Al toque exacto. Como si todo estuviese planeado para crear la mayor tranquilidad a quienes se imaginaban este paraíso.
En la arena humedad se marcaban 3 juegos de huellas de cuadrúpedos.
Las primeras pertenecían a un potro grande. De color negro. Ojos negros. Pecho grande. De fortaleza marcada en su cuerpo. Pelaje largo. Caminaba pasiblemente por aquella arena. Él era papa Unicornio
Las segundas, a su lado, pertenecían a ella, una potranca de color blanca. De pelaje largo. Ojos azules, de contornada figura femenina. Ella era mama unicornio. Acompañaba con amor a su pareja.
Entre ellos, las terceras, pertenecían al potrillo., Al igual que sus padres, cabellera larga de color gris y contextura de jovencillo. Con inocencia y alegría corría entre ellos y el agua, jugando con las olas que los alcanzaba en la orilla.
La familia recorría la costa compartiendo el atardecer de es día. Mama unicornio acompañada de su pareja ve al potrillo con ternura. Gira su cabeza hacia papa unicornio y con un movimiento suave acaricia el cuello de este.
Papa unicornio al sentir el roce voltea y viéndola le pregunta
- ¿Qué pasa?
Ella sin perder la ternura le responde - ¿Le decimos?
Intrigado para unicornio la vuelve a interrogar - ¿Qué cosa?
Mama unicornio responde - Que él también, es un MITO
😃
[Fuente](Autoria propia)