Cuando vives en el mundo rural, donde el acceso a grandes eventos culturales parece limitado, se agradecen iniciativas como el Certamen Nacional de Pintura ‘Ciudad de Daimiel’. Sobre todo después de haber tenido casi una década y media de parón; porque estamos hablando de un concurso con más de cuarenta años de historia.
La exposición navideña a la que dio lugar este certamen estuvo abierta en la Casa de Cultura desde mediados de diciembre hasta hace unos días, cuando se entregaron los premios. Y, la verdad, es reconfortante volver a comprobar que, contrariamente a lo que se piensa, no es absolutamente necesario residir en una gran ciudad para poder disfrutar de arte de primer nivel, del que habitualmente encontraría en galerías de renombre o en circuitos especializados.
La exposición ha contado con 26 obras, seleccionadas entre todas las que se mandaron a concursar. En los cuadros encontramos un amplio abanico de técnicas y estilos: desde abstracciones y experimentos plásticos y pictóricos, hasta paisajes realistas, propuestas surrealistas o retratos cargados de fuerza y emoción. Es el tipo de exposición que te obliga a pasear despacio para admirar cada uno de los detalles de las obras.
A continuación comparto las fotografías que fui tomando de todas las obras, con detalles de algunas de ellas.
Ya que son un montón, comparto estos por el momento. En la próxima entrada dejaré las obras premiadas y unas cuantas que se han quedado fuera.
A menos que se indique la fuente de manera explícita,
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