No sabía que nacíamos con un color
cuando decidimos ver la luz en ese primer momento
saliendo de un vientre que desde antes de nacer nos amó
y aún después de hacerlo sin lugar a dudas lo sigue haciendo
No sabía que teníamos un color
ni que se medía la valía de un ser humano por su pigmentación
pensé que la piel era piel y que la valía vendría por otra razón
como los valores humanos, el esfuerzo, la ética y el corazón
No sabía que nos separaría un color
ni que podríamos morir por ese hecho
por ser de un color que «no es aceptado»
y preguntándome ¿quién definió el hecho de ser o no serlo?
No sabía que nos volvería a unir un color
lamentablemente por las razones equivocadas
pero con el placer de saber que lucharemos para que se crucen las miradas
y ya no exista diferencia racial, ni menosprecio, ni temor
No sé si nos volverá a separa un color
porque aún hay mucho trabajo por realizar
entre las mentes y las culturas
que por ignorancia aún no lo pueden aceptar
No quiero que nos vuelva a tildar un color
y por eso estoy escribiendo estas letras
porque siendo humanos somos diferentes
pero seguimos viajando todos en la misma maleta
Porque la madre tierra no sabe lo que es un color
ella nos dio vida sin pensar en esos detalles
nos hizo distintos para ser mezclados
nos hizo perfectos para ser especiales
Quiero dedicar este poema a todas las personas que como yo, están en contra del racismo, porque les aseguro, que los buenos somos más, cada vida vale, cada color vale, dejemos el odio a un lado.
Fuente de las imágenes:
Primera Imagen (Portada): Fotografía por Tim Mossholder en Unsplash
Segunda Imagen (Laterales): Fotografía por Shane Rounce en Unsplash
Tercera Imagen (Final): Fotografía por Tim Mossholder en Unsplash