Hace unos años sembramos una planta que se veía muy frágil, parecía más bien la rama delgada de un árbol, con el correr del tiempo la planta se adaptó perfectamente a su espacio cercano a una gran roca. Hoy día es un bello arbusto de Azahar de la india, con un porte de tres metros de alto y que tiene una cualidad muy especial, florece varias veces al año.
La floración del Azahar es intensa y dura muy pocos días, quizás un poco más de una semana. Los pequeños brotes se forman rápidamente y en cuestión de dos o tres días ya han cubierto todas las ramas, a partir de ese momento la planta se viste con su manto blanco. Casi simultáneamente comienza una lluvia de pequeños pétalos que ocupan todos los espacios circundantes.
La floración atrae a una gran cantidad de insectos de muchos tipos y tamaños, los más notorios son unos enjambres de abejas diminutas que solo se ven cuando aparecen las primeras flores blancas, desde ese momento y hasta que cae el último pétalo las abejas están revoloteando por la zona. Esas abejas son mansas e inofensivas, se limitan a visitar la planta para libar el néctar que necesitan.
Además de las abejas, en ese tiempo de floración aparece otra novedad muy especial, se produce un sustancial cambio de ambiente debido al intenso perfume que mana del arbusto. La fragancia se siente en toda la casa, en esos días el aroma del Azahar nos acompaña las 24 horas, la fragancia es penetrante y relajante y va acompañada de una vibración energizante.
Esta última floración fue mucho más abundante que todas las anteriores, los pétalos caídos parecían una alfombra blanca, se expandieron por una zona mucho más amplia.
El Azahar es una gran elección si disponen de algún pequeño espacio donde puedan sembrar el arbusto, es una planta que requiere muy pocos cuidados y es altamente resistente a los cambios climáticos.
Gracias por su tiempo.