en las calles ruidosas recorridas en un santiamén
en las palabras profundas de ideas sueltas
que quedaron regocijadas en tu puño y letra.
Nobleza, ira, lucidez e injuria
todo junto en tu toque de locura;
memorable la elocuencia de tus palabras
aunadas a un lecho que desatinaba.
Espero florecer a un frondoso araguaney
con raíces en cenizas de un triste amanecer
celebramos la vida en un árbol amarillo
nosotras, las luces que iluminan tu camino.
A ti papá, a 2 años de tu partida.