Particularmente soy un apasionado de lo que es la vida salvaje, me gusta ver los programas de los animales, sé bien que hay algunas cosas que parecen injustas, porque si lo vemos como humanos nos podríamos conmover al ver un pequeño animal ser devorado por un felino, un león, un tigre o leopardo, y es normal que sintamos eso, porque al final nuestras emociones y sentimientos salen a relucir y tapan nuestro juicio, no nos dejan ver las cosas como son.
La naturaleza tiene su equilibrio biológico, no puede ser de otra manera, lamentablemente algunos animales deben morir para que otros vivan, sé que suena feo, e injusto, lo repito, pero el mundo natural a nivel de la selva es así. Los tigres sobreviven porque pueden devorar un cerdo, por ejemplo, y estos pueden comerse prácticamente lo que se consigan a su paso, y a su vez lo que los cerdos se coman ya habrán comido otras especies, o quizás plantas, pero de igual manera, es una gran cadena que nunca se termina.
La imagen que comparto, por ejemplo, es una muy común de ver en los programas de naturaleza, y lo más probable es que veamos que habrá grandes cocodrilos en estos espacios de agua, que cuando va pasando la manada de arces, de bueyes o de lo que sea, siempre hay una o varias que caerá en el camino de los cocodrilos y será devorado, lamentablemente es así, por muy cruel que suene. Es el ciclo natural.
Pero sin ir muy lejos, la realidad habla de que en el mundo de los humanos las reglas son similares, por supuesto, no nos comemos unos a otros, no en el sentido literal, pero los más fuertes terminan por opacar/devorar a los más pequeños. Lo podemos ver en los negocios, donde uno grande, que venda lo mismo que uno más pequeño que está en la zona, seguro que el más pequeño terminará cerrando, y de cierta manera, podríamos comparar esto con lo que sucede en la selva.
Porque finalmente los seres humanos no somos más que animales, con la particularidad de que pensamos, aún cuando a veces no parezca que algunos lo hacen, si, esa es nuestra principal distinción con el resto de los animales, y claro, nuestra manera de comunicarnos a través del lenguaje hablado, escrito, etc, pero en general podemos estar tranquilos diciendo que somos animales pensantes, sin que nos sintamos ofendidos.