El teléfono celular es una maravillosa invención, de eso no cabe la menor duda, nos ha permitido tantas cosas, prácticamente podemos decir que a sido una gran revolución en el mundo desde su lanzamiento. Aquellos viejos teléfonos, que eran tan novedosos en sus momentos, como el BlackBerry y el Nokia en sus distintos modelos, fueron lo que empezó a mover el mercado de este rubro.
Pero con el paso del tiempo, se eliminaron las teclas, y estos que no se adaptaron a la nueva tecnología perecieron, ya sólo queda el recuerdo prácticamente, pero poco a poco fueron surgiendo nuevos modelos, con una mejora notable del internet que permitió transferencia de datos cada vez más pesados, vino lo que podemos nombrar y ver fácilmente como una notable revolución tecnológica.
Luego surgieron las redes sociales, que de la mano de un mejor internet y de teléfonos que permitían mantener "relaciones más cercanas", dio lugar a un gran cambio, que en nuestros días es más visible aún, está mucho más marcado, y ha venido a redefinir lo que en la actualidad se cree que es comunicarse, cuando, al menos en lo personal, pienso que es más bien una forma de aislarse.
Una crítica constante de los que tienen más de 5 años hoy en día es el hecho de que la juventud en general suele estar el día pegada a sus teléfonos, y se asilan por completo, no terminan de estar en el sitio donde están físicamente sino que se sumergen en el mundo visual a través del teléfono, lo sufren, lo viven al máximo, pero me pregunto ¿realmente que es lo que viven?.
Sé que para todos hoy en día el teléfono móvil es importante, hay personas cuya economía depende práctica y exclusivamente de las actividades que realizan a través de esa vía, y los entiendo, ahora hay tiendas virtuales, tenemos jóvenes influencers que se dedican a la creación de contenido, y generan ingresos por la promoción a través de sus canales, esto es algo entendible.
Pero el problema es que la gran mayoría no recibe ni un centavo de dólar por dedicar horas a ver las redes sociales, son simples consumidores visuales, y al final se privan de vivir su vida real, no la digital, por estar metidos en un asilamiento casi absoluto en las redes sociales, llenando sus mentes de cosas sin sentido, que al final terminan hasta por crearles una gran problema al momento de socializar, ya que prácticamente no saben hacerlo.