He estado escuchando mucho los viajeros que se van en esa aventura de varias semanas, para algunos incluso meses, por un selva panameña muy peligrosa llamada el Darién. Se van desde distintos países para intentar llegar a Estados Unidos después de varios días de caminata y de exponerse a muchos riesgos, incluso perder la vida en el intento.
La mayor parte de los países que exportan a sus habitantes de esta terrible forma son Colombia, Venezuela, Nicaragua, y evidentemente Cuba. Pero los que más suenan en la actualidad como migrantes de esa manera son los venezolanos.
Se sabe mucho con respecto a la realidad que se vive ahí, pero evidentemente solo los que viven en ese país saben con exactitud lo que ocurre, pero nada bueno debe ser que asumen exponer la vida en un viaje a pie entre varios países para poder buscar opciones nuevas.
Muchos emigran hacia países cercanos, incluso Colombia, pero este, por la misma cercanía con ese país, está saturado de personas de esa nacionalidad, y hay otros países que ya han reportado gran cantidad de problemas porque alguno de ellos, estoy seguro que son una pequeña minoría han hecho cosas malas.
El problema es que se generaliza, como con todo en el mundo, y terminan siendo todos señalados por lo que unos pocos han hecho mal.
Hay mucho de amarillismo en todo, las redes sociales, periódicos y de más medios de comunicación de valen sobre todo de las malas noticias para hacerse notar y tener flujo de usuarios que son atraídos por estas cosas. Tienen la tendencia de generar caos y mala información incluso de un gentilicio, lo cual me parece que es algo terrible, pero el mundo se mueve así, y no es mucho lo que particularmente puedo hacer por eso.
Conozco varias familias que ya están desperdigadas por distintas parte de Latinoamérica, otras en cambio se han desintegrado pero porque algunos de los miembros se han ido en busca de ese sonado y soñado sueño americano, ese que para muchos aún sigue vivo, en cambio para otros no.
Lo que cuestiono no es eso, sino que las políticas latinoamericanas están de mal en peor, y cada vez lo que parece es que no es algo que importa mientras sea una ideología particular la que se imponga. No tengo unas buenas expectativas con respecto a lo que es el futuro en esta parte del mundo, lamentablemente debo asumirlo. Sólo espero que el tiempo no me de la razón.