Cada individuo es único, y vive sus procesos de manera muy diferente, no sólo me refiero a los procesos de aprendizaje a nivel de escolaridad por el que todos pasamos, sino a a cada momento que vivimos, sin distinción.
He visto personas que pasan por un gran trauma y finalmente lo superan, y terminan fortaleciéndose con la experiencia, aprenden de ella y no se detienen, incluso podríamos decir que sirven de apoyo para otros que pasan por experiencias similares y que van por un camino muy diferente.
Esa diferente concepción de las cosas puede estar motivada por las vivencias previas, en realidad creo que esto es lo principal para la forma en la que alguien suele asumir alguna realidad traumática, y de su proceso para superarla. Hemos sabido de historias de personas que pasaron por una situación de guerra, que tuvieron que salir de sus países y se establecen en otro logrando un éxito en lo que se proponen, pero también hemos visto las historias de esas personas que no lo logran.
Algunos, en un caso como el anterior pueden suicidarse ante lo que les ocurre, no lo toleran, no soportan esos cambios radicales a los que la misma vida los ha expuesto, y prefieren no enfrentar, y se van por una vía que evidentemente no es la mejor. Pero si es la que les parece más fácil.
Entonces, la vida nos mueve, y es innegable, pero como reaccionamos nosotros ante los movimientos que nos hace dar es algo que depende exclusivamente de nosotros. Y la respuesta que personalmente demos será condicionada totalmente por nuestras experiencias de vida, pro la educación en casa, esto sobre todo juega un papel fundamental, y no podemos dejar de considerar también que la escolaridad puede ampliar la mente a otras cosas, a otras maneras de ver el mundo y también tiene su peso en esto.
Lo que si es muy cierto, es que nuestra mente puede ser una gran herramienta para ayudarnos en todo o para empeorar la situación haciéndonos ver lo que no es, si la dejamos, si le permitimos ver a través de un velo negativo.
Todos podemos aprender a mejorar nuestra tolerancia a las situaciones difíciles, es cuestión, de saber que nos asusta, que es eso que nos da miedo, y buscar las maneras de fortalecernos para saber que en el momento en el que nos corresponda asumir enfrentarlo lo podamos superar, depende de nosotros.