En todo el planeta la variedad de razas es muy conocido, las diferencias étnicas permiten que en el mundo cada rostro sea diferente. Claro, lógicamente hay personas que son casi idénticas, incluso sin ser familia puede haber un gran parecido, pero salvo algunas excepciones, la realidad es que cada uno de nosotros es diferente, y no sólo en lo físico sino también en lo psicológico, esto es lo que nos da ese toque adicional de diversidad, por eso, a pesar de que algunas personas se parezcan físicamente podremos distinguirlas por su manera de actuar, ya que esto responde siempre a lo que en su mente pasa.
Pero aún así existe una idea de que hay razas mejores que otras, porque viven en países desarrollados, o porque tienen un color de piel diferente, o porque son más altos, o porque tienen los ojos de un color más claro, esto es muy fácil de refutar, es muy sencillo, ya que en general, independientemente de nuestros colores externos, internamente somos lo mismo. Me refiero a que nuestros cuerpos son iguales o muy similares en su interior, a nivel de nuestros órganos vitales.
Hay tendencias a que una persona de un color y raza determinada tenga mayor probabilidad e padecer una enfermedad que otros no tanto, pero al final de cuentas, somos muy parecidos. Esto es algo que particularmente defiendo mucho, la igualdad de derechos y vernos a todos como nuestros semejantes. Pienso que parte de las grandes problemas que tenemos en nuestro mundo se debe al hecho de no vernos de esta manera, y siempre pensar que uno es mejor o debe ser mejor que el otro, y por tal motivo debemos someter al más débil, viéndolo así creo que es una muy mala forma de ver las relaciones humanas.
Todos somos sensibles de errores, como humanos, equivocarnos nunca estará fuera de nuestras posibilidades, por tal motivo debemos aceptarnos con nuestras diferencias, y no hablo, por supuesto, de aceptar que otra persona sea violenta o alguna de esas otras actitudes que no permiten una sana convivencia, sino más bien que podamos saber que estas diferencias son necesarias, y que ninguna de ellas determina que haya una supremacía de unos sobre los otros.
Pienso que aun cuando esto suena muy fácil de ver, para otras personas es difícil de aceptar, porque hay por parte de muchos una tendencia a pensar que las diferencias siempre implican que uno está sobre el otro, y no necesariamente debe ser así.