¿Les ha ocurrido que tienen varias opciones y no saben que hacer? por cual definirse suele ser lo único en lo que a veces tenemos que pensar y repensar, nos quita el sueño, literalmente, pero debemos tomar una decisión en algún momento, no es opcional, hay que hacerlo.
En situaciones complicadas solemos, por el contrario, no ver opciones, y es normal, la mente se nubla y suele suceder que no llegan opciones para que podamos asumir determinada realidad y buscar la solución, y si lo hacemos podríamos equivocarnos, y luego ya no hay vuelta atrás. Por eso que es mejor no tomar decisiones cuando la vida se nos tranca de una u otra forma, al menos que mentalmente estemos preparado para ello.
He conocido personas que viven en un constante estrés, que deben asumir decisiones sea la vida que lleven, porque es ese prácticamente su trabajo, y asume todo con tal tranquilidad, que para algunos pueden parecer una personas como insensible, por decirlo de alguna manera, pero no creo para nada que sean así. Al final somos animales de costumbres y en base a la rutina actuamos, y si nos adaptamos a trabajar bajo presión, cuando se nos presenten problemas buscaremos siempre las maneras de resolverlos, independientemente de la carga emocional que pudiera tener.
No quiero decir que vivir en un estrés permanente sea la única manera de poder aprender a asumir la vida, de hecho no es aconsejable, sin embargo, partiendo de que en algunas realidades suele no haber otra opción, corresponde adaptarse a ello, pero lo mejor es poder asumir la vida desde la tranquilidad, pero de manera consciente de que podríamos manejar las situaciones difíciles desde la mayor tranquilidad.
Cuando estemos complicados, que veamos diversas opciones y no sepamos como seleccionar, por cual decidirnos, la lógica dice que debemos estar en calma, actuar de la manera más objetiva posible para que no nos arrepintamos luego de las decisiones que asumamos.
Siempre hay opciones, es parte de lo que quiero destacar, y para poder verlas, evaluarlas y seleccionar la mejor, lo recomendable es que actuemos desde la lógica, desde la calma, para poder evaluar realmente que es lo que nos conviene, no cerrarnos a decir "no tengo opción", porque repito, siempre la tenemos. Sólo que a veces vivimos de una manera tan monótona, tan conforme con lo que hacemos y de lo que obtenemos como resultado, que nos cerramos a la idea de dar el paso de cambiar.