Signos poderosos abundan, lo vemos a diario, actualmente, con la masificación de las redes sociales, podemos ser testigos de muchos casos particulares que nos hacen ver que no tenemos nada frente a otros, entonces puede que nos sintamos mal al compararnos, al cometer esa grave error de pensar que necesitamos lo que otros tienen, aún cuando no sabemos ni como utilizarlo probablemente.
Pero aún así, lo queremos, lo anhelamos, nos lo merecemos, y tal vez sea real, lo merecemos, pero el problema aquí es que no es una necesidad real, es una que nos están imponiendo a través de las redes sociales, nos lavan el cerebro de una manera tal que nos hacen creer que somos poco si no nos atrevemos a ir en busca de ese "signo de poder" que nos pondrá en una situación muy distinta ante los ojos del mundo, pero, ¿realmente debe importarnos lo que el mundo en general diga?
Este es una de los grandes problemas que veo en la actualidad, y que está afectando negativamente a la mayoría de las personas, sobre todo a los más jóvenes, que piensan que los puntos de referencias que tienen de otras personas son la realidad de ellos, cuando la verdad es que lo que nos muestran por fotos son, según lo que puedo ver, una gran mentira creada para vender.
Y el problema es que no parece hacerse mucho para contrarrestar es ta realidad que cada vez afecta a más y más personas, generando infelicidad y una gran sensación de frustración, lo que socialmente es enfermizo, sé que saben a lo que me refiero, personas que suelen vivir endeudadas pero muy bien "posicionadas ante los ojos de los demás".
Esto no tiene ninguna lógica, más que el haber caído en la trampa de las redes sociales. Entiendo muy bien que esto suele ser muy llamativo, porque terminan muchos queriendo ser como esos personajes a los que admiran, y no estoy en desacuerdo con el admirar a alguien, con el asumir a ciertas personas como referentes, pero lo mejor es que estén basados sus logros en vidas reales, en logros reales y no creados para impresionar.
Esto será algo que cada vez coja más impulso, lamentablemente, más cuando vemos que las redes tienen un mayor peso en el mundo, que es la vía principal en la actualidad para poder comunicarse, y que cada vez lo será más. Sólo debemos cuidarnos de no caer en esta trampa, y saber discernir entre lo real y lo imaginario.