El ayer es cosa del pasado, es hora de ir al futuro, es hora de cambiar las cosas para bien, hora de reflexionar y ver porqué somos así. Mi madre me dijo que en esta vida solo debemos confiar en nosotros mismos, que siempre va a haber alguien que le moleste cuando comencemos a triunfar, y el día de hoy, comienzo a entenderla.
Y mientras que caminaba de la mano con la soledad por la calle, la lluvia comenzó a caer sin cesar, pude ver mi rostro en un sharco de agua, un sharco de agua que se veía muy borroso, y al ver pasar a todo el mundo muy rápido escapando de la lluvia, yo seguía caminando sin un rumbo fijo, mientras que las gotas pasaban por mi cara.
Mi mundo estaba cuesta abajo, y con voz de llanto la mente me empezó a jugar sucio, me sentí poca cosa y estuve pensando en cientos de cosas, sueños que con el tiempo se convirtieron en pesadillas y pesadillas que con los días se convirtieron en miedo.
Busqué ayuda, pero nadie acudió a mi llamado, y en alejandria me he dado cuenta de que si las cicatrices enseñan, las caricias también, así como que las miradas es el verdadero lenguaje del amor.
Son frases de escritores y poetas famosos, cuyos principios fueron difíciles, pero luego de una larga y dura carrera, finalmente se dieron a conocer, esas palabras que vienen del interior de su corazón, esas palabras que están detrás de una cortina de tempestad.
Me he enfermado, y ahora puedo decir que a veces se necesitan ocasiones extremas para dar a conocer quién es amigo y quién es familia, cabe destacar que aquellos que siempre dicen “siempre que me necesites ahí estaré” nunca lo están, y aquellos con los que menos crees que contarás, son los que realmente están para ti.