Hace algún tiempo leí un artículo del historiador y crítico venezolano Inocente Palacios en el que destacaba la sorprendente coincidencia de los avances de la ciencia a comienzos del siglo XX con los sucedidos en el arte, particularmente en la literatura, que transformaron su curso en adelante. Y en estos días refresqué ese planteamiento con un artículo de Javier Rodríguez Marcos, coordinador del suplemento literario “Babelia” de El País (España), titulado “1922, el año de la revolución cultural”. Un excelente texto, ameno e informativo, que recomiendo. Lejos de hacer algo semejante, pues no tengo la maestría del autor ni cuento con el espacio para ello, solo me propuse destacar las obras que fijan el hito señalado con unas citas de ellas.
Pero, antes de entrar en las citas, digamos algo acerca de la trascendencia de lo sucedido cultural y literariamente en la década de los 20 del siglo XX, particularmente en el año 1922.
Se tiene el antecedente de la importante modificación que, hacia finales del siglo XIX, constituye el psicoanálisis de Sigmund Freud, y con él, luego, la introducción del método de la ”asociación libre”, que implica que el paciente deje fluir libremente sus imágenes, emociones, frases, etc. Esto cambiará el “monólogo interior” ya existente en la literatura.
También tenemos el aporte sustancial de Albert Einstein con su Teoría de la Relatividad, que, más allá del campo de la física, tendrá repercusiones en el arte como la relativización de la realidad, la cual podrá apreciarse de diferentes modos a partir de las diversas miradas o conciencias, así como el tiempo en el que se experimenta aquella.
Igualmente, son importantes las contribuciones en psicología de Henri Bergson, sobre todo en relación con lo que llamó la “duración”, ese “tempo”, vinculado a la afectividad y la memoria, en el que las cosas ocurren en nuestra interioridad.
Las principales figuras provocadoras de este cambio en la literatura en las dos primeras décadas del siglo XX, específicamente en 1922, son los escritores James Joyce y Virginia Woolf en novela, y César Vallejo y T. S. Eliot en poesía. Veamos.
Uno de los grandes aportes de James Joyce en su novela Ulises, publicada en 1922 y considerada la más innovadora del siglo, fue introducir un “monólogo interior” acorde con la psique del habitante moderno. Pueden ser muchos los ejemplos de Ulises donde este recurso es ejercido. Por ejemplo, en el monólogo final de Mooly Bloom, uno de los tres personajes principales, junto a su esposo Leopold Bloom y Stephen Dedalus:
(…) hace 16 años Dios mío después de aquel largo beso casi me quedo sin respiración sí dijo que yo era una flor de la montaña sí que somos flores todas el cuerpo de mujer sí fue la única verdad que dijo en su vida y el sol brilla para ti hoy sí por eso me gustaba porque vi que entendía o sentía lo que es una mujer y yo sabía que siempre le podía buscar las vueltas y le di todo el placer que pude invitándole hasta que me pidió que dijera sí y yo no quería contestar al principio sólo miré a lo lejos el mar y al cielo pensaba en tantas cosas que él no sabía (…)
Contemporánea al irlandés Joyce, y en una búsqueda similar de renovación de la novela, está la escritora inglesa Virginia Woolf, quien, además de una prosa muy poética y su visión feminista, modificará la forma convencional de narrar la historia introduciendo varias perspectivas desde la conciencia del o de los personajes. En 1922 fue publicada su tercera novela El cuarto de Jacob, en la que el personaje principal es presentado por las visiones de los otros personajes.
No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escalinatas del bus.
Yo me hago y me vuelvo a hacer continuamente. Cada persona extrae de mí diferentes palabras.
También en 1922 será publicado ese poema-libro escrito por el poeta y ensayista estadounidense T.S. Eliot: La tierra baldía, obra que marcará a la poesía no solo de habla inglesa que se hará desde entonces, donde destaca el uso del recurso del collage, que permite combinar el mito y la leyenda con el presente, distintas referencias culturales y lingüísticas, varias perspectivas, en un estilo que fue denominado como “conversacional”.
Me senté en la orilla
a pescar, con la árida llanura detrás de mí
¿Pondré por lo menos mis tierras en orden?
El Puente de Londres se cae se cae se cae
Poi s’ascose nel foco che gli affina (+)
Quando fiam uti chelidon (++) – oh golondrina golondrina
Le Prince d’ Aquitaine à la tour abolie (+++)
Esos fragmentos he apoyado contra mis ruinas
Pardiez entonces se os acomodará. Hieronymo vuelve a estar loco
Datta. Dayadhvam.Damyata.
Shantih shantih shantih
(+) Verso de Dante: Luego ascendió al fuego que lo refina
(++) Verso de Tiberiano: Cuando seré como la golondrina
(+++) Verso de Nerval: El Príncipe de Aquitania en la torre abolida
Igualmente en 1922 se publica uno de los libros de poemas más transgresores y hermosos de la poesía escrita en español; me refiero a Trilce del poeta peruano César Vallejo. En él Vallejo lleva a un nivel radical su juego lexical (con neologismos y arcaísmos) y sintáctico, su ironía, su liberación de la métrica y la rima, entre otros aspectos.
Tengo ahora 70 soles peruanos.
Cojo la penúltima moneda, la que suena
69 veces púnicas.
Y he aquí, al finalizar su rol,
quémase toda y arde flameante,
llameante,
redonda entre mis tímpanos alucinados.Ella, siendo 69, dase contra 70;
luego escala 71, rebota en 72.
Y así se multiplica y espejea impertérrita
en todos los demás piñones.Ella, vibrando y forcejeando,
pegando grittttos,
soltando arduos, chisporroteantes silencios,
orinándose de natural grandor,
en unánimes postes surgentes,
acaba por ser todos los guarismos,
la vida entera.
Referencias:
Eliot; T. S. (1979). Poesías reunidas 1909-1962. España: Alianza Editorial.
Joyce, James (1979). Ulises. España: Bruguera-Lumen.
Vallejo, César (1979). Obra poética completa. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
https://www.ceciliamaugeri.com.ar/monologo-de-molly-bloom-de-james-joyce/
https://www.mundiario.com/articulo/cultura/habitacion-jacob-virginia-woolf-fragmentos-ausencia/20190630135108156937.html