El 22 de diciembre de 1859 nacía el poeta y cuentista mexicano Manuel Gutiérrez Nájera, quien jugara un papel precursor en la renovación de la poesía hispanoamericana, que se concretó en lo que se conociera luego como Modernismo hispanoamericano, cuyo máximo representante es Rubén Darío. Aquí lo presento o recuerdo.
Su aporte señero a la modernización literaria hispanoamericana está en su poesía. Así lo constaté en mis lecturas cuando, como docente universitario, tuve que abordar con dedicación el Modernismo hispanoamericano. Si bien sus cuentos y crónicas son de interés, es en su poesía donde encontramos el zumo de su adelanto.
Tengamos en cuenta que hablamos de un escritor de amplio contacto con el mundo de entonces, es decir, de finales del siglo XIX, en un país como México, que recibía más directamente las influencias del norte y europeas. El tiempo que confluía fue catalogado como “decandentista”, combinación de la herencia del romanticismo y el simbolismo, donde la rebeldía ante las costumbres y valores se corporeizo en la asunción de actitudes y prácticas retadoras o desconocedoras de lo que la sociedad dominante imponía. En ese conflictivo y complejo contexto está presente la creación poética de Gutiérrez Nájera.
Reproduciré uno de sus poemas a continuación que más me interesó, acompañado de comentario mío.
EL HADA VERDE
Canción del bohemio
¡En tus abismos, negros y rojos,
fiebre implacable mi alma se pierde,
y en tus abismos miro los ojos,
los verdes ojos del hada verde!
Es nuestra musa glauca y sombría,
la copa rompe, la lira quiebra,
y a nuestro cuello se enrosca impía
como culebra!
Llega y nos dice: —¡Soy el olvido,
yo tus dolores aliviaré!
Y entre sus brazos, siempre dormido,
yace Musset.
¡Oh, musa verde! Tú la que flotas
en nuestras vidas enardecidas,
tú la que absorbes, tú la que agotas
almas y vidas.
En las pupilas concupiscencia;
juego en la mesa donde se pierde
con el dinero, vida y conciencia,
en nuestras copas, eres demencia
oh, musa verde!
Son ojos verdes los que buscamos,
verde el tapete donde jugué,
verdes absintios los que apuramos,
y verde el sauce que colocamos
en tu sepulcro, pobre Musset.
(de Ala y abismo, 1884-1887)
De los poemas que he leído de Gutiérrez Nájera es el que más me ha atraído, pero, más allá de mi gusto, es un poema donde se condensa el espíritu de la época (que quizás va más allá, diría). Aparte de ser un homenaje al gran poeta del romanticismo francés, Alfred de Musset, nos ofrece la visión del placer efímero –no sabemos si experimentado– de la llamada “hada” o “musa verde”, el ajenjo o absenta (ver *), al que acudieron artistas de diversa índole en el siglo XIX (ver *).
En su poema se conjuga alguna soltura métrica y de rima –avance para la poesía convencional– con una apreciación de la vida distante del juicio moral y la condena, tratando un tema quizás tabú para la literatura hispanoamericana de entonces.
Referencias para leer la poesía de Gutiérrez Nájera:
https://www.poesi.as/indewmgn.htm
https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Manuel_Guti%C3%A9rrez_N%C3%A1jera
http://www.los-poetas.com/l/naj.htm