Para los humanos la convivencia y la socialización es algo que se hace frecuentemente, difícilmente podemos escapar a esta realidad, a menos que vivamos realmente aislados de todo, cosa que en la actualidad es bastante complejo de que sea una realidad. Por lo tanto, como seres sociales que somos tendremos la necesidad casi natural de interrelacionarnos con otros.
Estas relaciones serán muy buenas algunas, otras no tanto, pero es es interactuar permanente lo que nos hace aprender a vivir en sociedad.
Pero, hay personas con las que particularmente es my difícil llevárnosla bien, porque suelen ser personas que consumen nuestra energía, pero, en este aspecto hay un gran detalle, no necesariamente debe ser así, porque la personas con la que interactuamos puede ser de esas que buscan -(consciente o inconscientemente)- las formas de hacer que el otro se canse, se agote, pero también hay gran responsabilidad en quien se cansa.
Recientemente he tenido una experiencia con alguien que verdaderamente no tengo manera de establecer una relación que no me reste energía, que no me canse, porque en mi hay una predisposición ante ella. No me gusta en lo absoluto su forma de ser, su entonación, sus ganas de querer controlar todo como si el mundo no cambiara y fuera inmutable, y eso, debo reconocer, es algo que me desagrada.
Sé que cuando alguien es así difícilmente cambie, y no debo perder tiempo en intentar hacerle ver que no podrá nunca tener control de todo, de hecho, no lo hago. Pero la poca relación que tengo con esa persona, aún cuando realmente es muy poca, reacciono de manera tal que me incomodo, me molesto, ante alguna solicitud que haga. Y sé que ahí está mi responsabilidad, en como me siento ante lo que dice y la manera en la que lo dice, porque no puedo hacer más allá de eso.
Pero aún así, si pudiera evitarle para siempre, lo haría. Por ahora debo mantener una relación más permanente en el tiempo, porque hay un punto de encuentro en el que corresponde contactarle y finiquitar detalles de manera mensual o quincenal. Por suerte, no es más seguido. Y definitivamente no lo aceptaría, NO, en eso si que no estaría dispuesto a sacrificarme.
No soy tan fácil tampoco, lo sé, tengo mis detalles como ser humano, como cualquier otro, pero definitivamente hay personalidades que por mas que se quiera, no van a compaginar nunca, y sólo la madurez y el trabajo pueden hacer que de alguna forma intenten llevar una "equilibrada convivencia". Asumo que esta persona percibe lo que siento, muy probablemente también siento lo mismo hacia mi. Muy probablemente. Está dentro de las opciones...
Por lo pronto, seguiré respirando, buscando ser lo más concreto posible en el trato, y centrado en avanzar. Es lo mejor. Asumo que también han sentido algo similar con alguien, me gustaría saberlo.