Hola queridos amigos, feliz Miércoles, ya es mitad de semana, y se siente el fin de un año que ha sido muy duro para todos pero que sin duda me ha dejado momentos buenos, gratos y muchas enseñanzas.
Sin duda este año ha sido difícil, nada normal, atípico de la forma en que lo veas, nos tocó adaptarnos a una nueva modalidad a la cual nadie estaba preparado, cambiar nuestros accesorios por un tapaboca y detenernos por un tiempo, hasta aprender a movernos con el virus porque tampoco podemos paralizarnos.
Cada año viajaba así fuese en mi misma región, campamentos o compartir, y este año pensé no tendría la oportunidad de salir de mi estado pero los planes cambiaron, y pude salir y conocer una parte de Los Andes de mi país que no conocía y para esto haces una especie de tour por casi todo el país, pues es bastante lejos esta ruta. Este viaje lo hice con mi mejor amiga, fue extraño porque debíamos cumplir con las medidas de seguridad, salir y divertirnos con tapabocas, pero sin duda esto no nos privó de disfrutar dentro de lo que podíamos, lo hermosos paisajes de nuestro país y la presencia de ambas porque teníamos tiempo sin vernos y ese fue uno de los motivos principales del viajes.
Mi salida fue el día 14 de noviembre desde el estado Monagas y hasta el día de ayer 15 de diciembre fue que volví a mi hogar. Un mes de vacaciones, algo de ocupaciones pero sobre todo de disfrute.
El destino era Táchira - San Cristobal, así que recorrimos diversos estados para llegar a él, en algunos hicimos parada, y otros solo los pasábamos. Anzoátegui, Caracas, Carabobo, Aragua fueron algunos de los estados en los cuales hicimos parada y descasábamos un poco, pues les digo la uta a los Andes es bastante larga e íbamos en carro así que era bastante incomodo pero se disfrutaba la vista.
Viajamos una semana antes de que se decretara diciembre flexible de cuarentena. Pero aun así llevábamos nuestro salvoconductos como permisos.
Y luego de 2 días de viaje, pues llegamos a nuestro destino, un cambio totalmente de clima, pues San Cristobal es un poco frío y particularmente estaba haciendo bastante frío en la ciudad.
Empecé a usar suéteres desde que llegué porque temía por un refriado o que me pegara el mal del páramo, pero días antes de venirme me resfrié, temía por el virus pero gracias Dios solo fue un simple resfriado.
Pude conocer un poco de la cultura y comida de este lugar, algunos lugares hermosos. Y esta ciudad me dejó encantada, la gente es muy amable y sin duda la volvería a visitar porque es limpia, colorida, me gustó bastante, es muy diferente a otros estados de Venezuela los cuales he visitado.
También fui a Barinas. una ciudad bastante llanera y su gente muy amable, aquí si me encantó la comida porque fue cachapa con queso y cochino frito, pude disfrutar de la buena música venezolana.
Días después, antes de regresar a mi hogar, visitamos Mérida, antes ya había ido a Mérida y es hermoso, tiene lugares espectaculares para el turismo, lastima que esto ha decaído mucho, pero Mérida sin duda es uno de mis destinos favoritos en Venezuela, a demás su gente super amable y servicial.
Ni hablar de los paisajes de estos lugares, pues la montaña es uno de mis destinos favoritos, así que en estos sitios estas abundan, y pues para mi era toda una maravilla levantarme y tener la montaña al frente y poder ver como iba desapareciendo la neblina.
Viajar en medio de una pandemia fue una experiencia bastante extraña pero divertida y sin duda fue la medicina que necesitaba para terminar mi año y desestresarme un poco de toda esta locura que nos ha dejado este año, me llené de las mas bonitas energías y estoy lista para comenzar el año feliz y contenta por todo lo malo y lo bueno. No estaba para nada acostumbrada a esto pero es necesario respetar todas las medidas, pero por el disfrute y la diversión todo valió la pena.
Espero que les haya gustado este post y todos los anteriores donde les contaba un poco sobre mis vacaciones, viajar siempre en mi país es un placer para mi.
¡Nos leemos en un próximo post!
Todas las fotos le pertenecen a las autora