En esta oportunidad comparto mi pensamiento gracias a
quien me invitó a compartirlo y a
por está iniciativa. Si tuviera que escoger un mes del año como el favorito, sin duda sería Diciembre.
Para mí el último mes del año es estresante pero mágico, es un mes donde se desean muy buenas cosas y dónde las familias arreglan sus diferencias y se reencuentran.
Desde que nació mi hija este mes a tomado un mayor peso, pues he logrado revivir esa energía infantil de jugar con las luces artificiales, de esperar la llegada del niño Dios, los regalos de Santa. Estar del lado que crea la ilusión de unas fechas hermosas es una bendición.