La pandemia para muchos a sido sinónimo de inactividad, nosotros hemos usado este tiempo para acercarnos como familia y reforzar nuestros lazos afectivos.
La actividad de pintar caritas a sido lo que más disfruta mi hija, para está publicación escogimos pintar una máscara de mariposa.
Primero discutimos el diseño, mi hija tiene derecho a palabra y le insisto explicarme a detalle lo que desea, luego seleccionamos los colores (a base de agua y no tóxicos), limpiamos los pinceles y empezamos a pintar.
Inicialmente lavamos y secamos bien la carita para que la pintura se adhiera a la piel, luego trazamos las líneas base de color blanco.
Delineamos con amarillo y rosado, el color rosado lo logramos mezclando rojo y blanco. Luego terminamos de delinear la parte interna con el color rojo.
Mi hija decidió agregar un corazón color turquesa en el centro para simular la cabeza de la mariposa y finalizamos aplicando rubor de color cobre que tomamos prestado del maquillaje de su mamá.
Luego su mami le realiza un peinado que permita apreciar la máscara y cerramos con una sesión fotográfica.