--
Lluvia en mi pueblo.
--
Ha caído mucha agua desde anoche en San Juan de los Morros y, por supuesto que no he perdido la oportunidad de echarme varios baños, y de evocar una vez más aquella infancia en la que la lluvia estuvo presente muchísimas veces.
Lo que más me gustaba era ver ese cielo gris oscuro e inmenso, y cuando echaba la vista a los lados, solo observaba los montes tupidos y los árboles albergando tantos pájaros temblorosos por el frío.
Muchas canciones entonábamos mientras corríamos a las matas de mamón a las que subíamos, y llenábamos morrales de tan deliciosa fruta.
Que llueva, que llueva,
la vieja está en la cueva,
los pajaritos cantan,
la vieja se levanta.
Cuando estábamos cerca de bajarnos, nos lanzábamos con estrépito y caíamos vueltos barro, y con esa risa nerviosa del susto pasado.
Felices días de gratos recuerdos.