Estoy muy agradecida con ustedes por el cariño y buenos deseos que me han dado en el primer post que subí, por eso nuevamente les digo: ¡muchas gracias!
El día de hoy les traigo un pequeño escrito, éste fue inspirado en un amor de esos que son inigualables y que cuando se pierden dejan un vacío el cual se quiere recuperar.
Imagen desde zoomgraf y edición Picsart
Un suspiro que habla por sí solo. Aquello que no se quiere decir con palabras brota de lo más profundo del ser, gritando a viva voz, amor, tristeza, paz, tormento, cariño, melancolía... todo lo que habías guardado por tanto tiempo sale a la luz en sólo un momento, no quieres irte pero debes hacerlo, debes volver a la terrible realidad, aquella que tú mismo elegiste; tu salvación se queda mientras tú sigues caminando, vuelves a ahogarte en la tristeza, en el no saber qué hacer, en el no saber qué pensar.
Tu sonrisa se desvanece, tus ojos decaen, tus piernas flaquean, tus manos pierden fuerzas... ya no eres tú, eres sólo una sombra de lo que eras.
Quieres regresar al lugar donde estabas pero piensas no poder retroceder... ese suspiro, quieres poder sentirlo otra vez, ¡libertad!, eso es lo que recuerdas. Los colores no son iguales, los olores son diferentes, el gusto es exquisito. ¡libertad! grita el cuerpo sin parar.
La mentira de "todo está bien" se hace dueño de tu vida, quieres correr y decir lo contrario pero no puedes, algo te ata, ya ni puedes hablar, no puedes sonreír con sinceridad.
Te miras en un espejo buscando lo que eras pero recuerdas que hace mucho tiempo se fue aquel que buscabas. -¿Qué quiero? te preguntas, sabiendo la respuesta, ¡libertad! quieres volver a respirar, volver a sonreír como antes, a amar de verdad, a correr hasta tu salvación, salir de donde estás, volar...
Quieres volver a suspirar.
Lennys S. París