Hola amigos Hiveans…
Feliz y bendecido día…
Hoy te traigo un poema tipo acróstico, en cada verso descubriras las maravillas que hacen las letras.
Esperando que sea de tú agrado, de estos versos acompasados, que escogí para cantar notas melodiosas de reflexión a tú corazón endulzándolo, con una pizca de mi sonrisa, amor y humor agraciado, quizás un poco alocado…
Disfruta la lectura, con un rico aroma del negrito, bien calentito… Por favor…
Catarsis: Purgando mí Esencia Acrisolada
Comenzar un ciclo de vida,
no es fácil,
es saber descubrir en que fallas,
es saber en qué momento renovarte,
depurar esas energías negativas,
que nuestro cuerpos acumulan en el día a día…
Alimentar tú espíritu,
es Reparar tú aura,
es Limpiar tú estela,
es Acrisolar tú alma,
es Expulsar esas toxinas de tú cuerpo,
es descubrir la medicina,
que te limitan,
que te agobian,
que te hunden en el abismo,
sepultando tus pensamientos,
llevándote a una fosa sin fondos,
sin salida en el valle de lágrimas…
Templo de purificación,
necesita solidificar el cuerpo,
nutriente que acrecienta tú ser,
lo limpia de esas impurezas,
de ese ego mal agonizado,
una purga necesaria para crecer,
darle vida a tú cuerpo,
vigorizarlo por completo…
Asepsia necesaria que debemos hacer,
en un momento dado de nuestras vidas,
para canalizar toda energía,
fumigar nuestras mentes,
hacer un lavado profundo,
lustrarnos con las mejores fuerzas de choques,
que depuren y desinfesten ese estado,
que en algún momento se activa,
por X o por Y,
quizás por nada,
pero es una ablución que amerita,
muchísima atención,
para clarificar nuestra quinta esencia…
Refinación oportuna,
destellan nuestros pensamientos,
reclamando ese algo desviado,
no encauzado en el camino,
olvidado en el tiempo,
una ducha perfecta de baldeo,
un baño de pulcritud,
saneamiento con probidad,
pundonor de pureza marcada,
virtud de nuestra alma,
de sentirse expurgada,
limpia y aseada,
aliño de tersura,
quilate de candor,
simplicidad de abstinencia,
que te honra todo tú ser…
Sistema integro,
Dignidad de justicia,
Que reclama nuestro cuerpo,
Con mansedumbre, entereza, y paz,
Un equilibrio propicio y oportuno,
Para la trasmutación estelar,
Atributo de cambio,
Puritanismo de austeridad,
Modestia del andar a todo paso,
Sobriedad y templanza,
De vivir edificando,
Con misticismo, esperanza y longanimidad…
Imprudencia acometida con delirio,
que desencadena nuestros problemas,
indecencia de la forma de vivir,
un muro de incontinencia,
jactancia de las malas decisiones,
que tomamos con derroche,
una cobardía lujuriosa,
libertina y ostentada,
sinónimo de debilidad de nuestro cuerpo,
de su actuar y su andar,
por el egoísmo de no pensar en el más allá de sus narices,
un vicio que te sepulta,
malignidad que acrecienta como pólvora,
corrompiendo todo tú brecha,
un hueco profundo que siente tú alma…
Sobriedad de la conciencia,
mesura ponderada como equilibrio,
una discreción en retaguardia,
medida sin frenos,
que optamos con templanza,
parsimonia natural,
que pide nuestro organismo vivo,
como síntoma del abuso desmedido,
el exceso profanado del maltrato sin especulo,
proporción armoniosa llega,
se avecina con cordura,
asiento de ecuanimidad,
estabilización serena que se asoma en nuestro entorno,
tranquilidad y quietud,
un orden implementado por el universo,
avenencia de un arreglo de calma,
un pacto de conciliación,
para acabar con ese estado transeúnte,
consonancia de simetría acordada,
una euritmia afinada en las notas melodiosas,
una eufonía musical,
que nos hace bailar sin cacofonía,
diversión que le pone ritmo y color,
un ritmo acompasado,
que hace la Catarsis a nuestras vidas...