Hay quienes afirman,
que hacen ejercicio sin medida,
cien abdominales por día
para hacer crecer una chocolatina.
Lo que ellos no imaginan,
es que las chocolatinas están en la esquina,
en una tienda chiquita,
hay de varias marcas y formas divertidas.
Yo ya no hago abdominales,
eso sí, llevo puesta la chocolatina grande,
la amarré con cinta, sin colorante
y sobre mi vestido se ve despampanante.
Orgullosa voy con mis abdominales,
ojalá las hormigas no me los arrebaten,
aunque son dulces y de relleno agradable,
espero que duren, que nada los dañe.
La intención de esta publicación es entretener, ya que bien sé, que el ejercicio es importante para el bienestar, así que por favor, continúen con sus abdominales.
Créditos Margarita Palomino