Luego cambió de sitio, se metió bajo un ganso bien bonito.
Pero este le peleaba, así que tomó un huevo y se fue como si nada.
No sabía que haría, con aquel huevo que tenía, entonces, pintó sobre este un paraguas, para escaparse de la lluvia exagerada.
Y, ¿sí el huevo se abre y de él un dinosaurio sale?
Será muy colorido, como el paraguas que dibujó el lobo chiquito.