que sonríe cuando voy pasando,
pero yo, continuó sin pensarlo,
soy una gota de lluvia, si me acerco podría dañarlo.
Aquel dibujo me persigue,
¿que querrá decirme?
Al tocarlo su rostro se riega,
el pobre parece una acuarela mal hecha.
Entonces, juego a ser artista,
debo arreglar lo que dañe sin pericia,
tomo un lápiz opaco
y dibujo algo para remediarlo.
Cuando está terminado,
me felicita por el buen trabajo,
yo solo pretendía arreglarlo
y él buscaba en su vida un cambio.
Solo soy una gota de lluvia,
ella solo era una mancha azul profunda,
en la vida nos encontramos,
nos ayudamos
y los dos felices nos hemos marchado, cada uno por su lado.