perdió su color
por tantas lágrimas,
es que nadie a casa la llevaba,
preferían la importada.
Pobre papa pastusa,
ahora camina con angustia,
si quieres secar sus lágrimas,
compra toneladas,
de papa recién cosechada.
Las últimas semanas, han sido difíciles económicamente para los campesinos colombianos, ya que se ha importado gran cantidad de papa, generando que el producto local no se venda y se dañe. Cuando se firmaron los tratados de libre comercio, siempre se supo que esto iba a pasar, hoy, es triste ver a nuestros campesinos clamar por ayuda ante la difícil situación. Por eso, con este post, quiero hacer un llamado, para que apoyemos el comercio local y con ello a quienes viven de esto.