Iba caminando por el centro y me encontré un letrero, decía que ya era el momento, de tener la casa de tus anhelos, así que me puse a pensar, que quiero tener como hogar, la construí en un tamaño pequeño de verdad, así la podre llevar a donde vaya sin dudar.
Le mostré a Iris el material y de inmediato empecé a moldear.
Algo que no podía faltar, era un perro en la parte alta de mi hogar, representará, a los amigos caninos que en el cielo están.
Ahora la voy a pintar, muchos colores voy a usar, verde en el techo como montañas, quizá unos puntos amarillos que parezcan luciérnagas mágicas y una Margarita en la entrada, para que sepan que es mi casa.
Y el buen perro, con alas en su cuerpo, creo que se llama Waldo, un amigo que se fue el año pasado.
Así es mi casa ideal, ahora debo ver donde quiero habitar, Rafael Escalona solía cantar, que una casa en el aire iba a formar, quizás yo quiera la mía en una estrella colgar, mientras tanto en mi mano... En mi mano la llevar.
Pieza elaborada en porcelana fría a mano y pintada con vinilos de colores.