Un árbol sin hojas se quedó,
su tronco todo lo perdió,
pero con amor, un lado vida dio
y ahora hasta adornos lleva de color.
Es el árbol resiliente,
sobre uno de sus lados creció el verde,
el otro quedó opaco,
para no olvidar lo que ha vivido estos años.
Él es un ser valiente ,
las aves construyen nidos en su tronco fuerte,
camina sin miedo por el mundo,
dejando ver sus cicatrices y su renacer más profundo.
Créditos Margarita Palomino