Otra vez mi soledad no es compatible con el amor...
Resulta que con el lodo de mi elección por nadie fui haciendo arcilla, y con esa arcilla fui confeccionando la pieza que observan disponible en la habitación colorida y taciturna que hoy visito.
Lista estaba yo, la eterna optimista, para temblar con una voz sin tristezas y para no recurrir a ninguna súplica por el éxodo de algún cuerpo, pero sí por la expulsión líquida de los mares que contienen mi vigor.
Coexisto con mi ropa
y las paredes sin cuadros,
rebelde sin predilección
de algún nombre,
pero expectante del adjetivo
que definirá a quien me dé
placer y viceversa.
Pero el tiempo,
que todo lo cura,
también te infecta de ficciones,
de pronto, imaginas a tantos otros
entre placeres y gozos,
entre fríos roces y fricciones cálidas,
nada frena a tus estímulos
cuando llegas y llegan
las ganas.
No suelo ser tan carnal, pero la monotonía con la soledad y el encierro me llevó a exacerbar mi habitual juicio de calma en mis noches sin colores.
Vengo a este lugar
a pintarle lujurias a mis clímax,
a hacerme molde
y figura de arcilla.
Visto sensual para mí,
esperando por alguien
que no arriba
y que arriba deseo, mas
disfruto mi cita conmigo,
mientras voy erigiéndome
con mis propias manos,
haciendo la escultura
que anhelo.
Visto ligera
como pretendo quedar
al sumergirme en mí,
en mis pecados y duelos,
en mis anhelos de alguien que llegó
con mi mismo sexo y espejo
y que soy yo, yo que me recorro
y me corro, colgando las telas,
las pieles con mis huellas
y al aire con mi aliento.
Cada vez es distinto, diferente porque imagino una historia nada parecida y que se desarrolla acá mismo, en esta habitación abandonada que solo yo ocupo y en la que, llena de ficciones, logro completar historias tan intensas en las que solo veo mi rostro.
Mis ideas se han ido enfermando de lujurias no cometidas.
Divina angustia
es la que opto
cuando me obligo
a venir a venirme,
cuando me escapo cerca
para sentirme lejos y sana,
pese a estar contaminada
por lo que mi cuerpo ansía,
aunque solo yo sea
la protagonista
de un desosiego sin pudor
que me entra cuando
yo misma me salgo
y vuelvo a traspasarme.
Otra vez
mi soledad no es
compatible con nadie,
excepto conmigo;
la mujer piel de morena arcilla,
flexible y soñadora
que se sumerge a sí sola,
mientras arriba a arriba
otra mejor persona.
Fotos de mi Autoría | Nikon D5200 | 35 mm
Derechos Reservados
Modelo: @Canela