Carta sin destinatario
PD: (A quién corresponda)
“Diles a todos que alguna vez estuve aquí
¡no importa mi nombre!,
no estoy en posición de exigir…”
moho, salitre y cuarzo negro,
imposible no ahogarse entre tanta humedad
helándome los huesos,
busco la salida mientras se reduce el espacio
escasamente, apenas respiro...
y solo descubrí este pergamino antiguo
PD: (A quién corresponda)
“Nunca dejé de pensar en ella
la llevo grabada a fuego, me prometí no olvidarle,
ni en esta infinita oscuridad”
no alcanzó a iluminar la última línea,
no me dejó terminar la historia sin final
aunque fui ajeno
y no se si viva para contarlo...
sabe cuando emprendió
una odisea sin regreso...
PD: (A quién corresponda)
“Esta cueva maldita con la sombra moribunda,
en algún lugar quedará mi alma
pero mi corazón siempre fue de una sola mujer...”
pero mi cuerpo congelado
sin fuerzas, no alcanzó llegar al tragaluz
y fueron dos las osamentas
dejadas a mitad de una oscura caverna
dos muertes y una historia hilvanada;
la de un explorador fallido y la de un escritor enamorado.