La melancolía de los "casi algo", una sensación amarga y dulce en nuestro corazón que es aún más amarga cuando todo lo que se interpone entre un "Nosotros", es el MIEDO.
Hoy quise escribir sobre ese sentimiento, y lo acompañe de un pequeño retrato que realicé sobre un chico que me ha dejado flechada con sus rasgos faciales.
Creo que fue mi culpa, antes de intentar me rendí.
Pero quisiera que supieras todo lo que sentí por ti.
Me sentí atraída por tu energía, tu vibra y tu seguridad,
por la forma en que dominabas tus miedos
y la dulce manera en que eliminabas los míos.
¿Sería posible enamorarme por lo que transmiten tus ojos?
¿o tal vez idealice un futuro "nosotros"?
Imaginé despertar en las mañanas y darte un beso en la boca,
discutir por tonterias y arreglarlo en la cama,
enamorarme de tu sonrisa y de tu tono de voz,
de tus imperfecciones que me parecían las adecuadas,
o de tu personalidad temeraria que tanto admiraba.
Pero El miedo supo jugar mejor sus cartas,
y perdí este juego de póker como toda una novata.
Y aunque siempre soñé con una vida en la que te conocía y me enamoraba de ti,
hoy me denomino cobarde por no querer descubrir lo que contigo podría vivir.
Al hacer este boceto utilicé un lápiz HB y sketchbook de papel opaco.
¡Sigueme en Instagram!
Apreciaría profundamente sus comentarios sobre esta ilustración y sobre lo que escribo, leerlos me inspira mucho.
La verdadera obra de arte de este boceto a lápiz no es el boceto en sí, es simplemente él.