English
During the 80's and 90's the world saw an interesting debate about the colors in which children should be dressed. Until that time, it was commonly accepted to use blue for boys and pink for girls. Different currents of thought, psychologists, behavioral scientists, feminists and sexists entered into a vigorous debate on whether this classification was correct or not. Nowadays, when the debate is focused on gender equality and inclusive language, the color issue had been left behind, however, Hollywood is doing its thing again, the great film industry has returned to set the tone in the behavior of all humans. Pink has become popular again and has become fashionable.
With the advent of mobile telephony and social networks, the film and television industry had lost influence in setting the tone for the behavior of citizens. For 30 years important thinkers, world leaders of different currents were in charge of convincing traditional societies with a high macho accent such as the Venezuelan, Spanish and Latin American societies in general so that mothers would understand that there was no inconvenience or that it would bring consequences in sexual behavior if they dressed their children in pink. Many parents suffered heart attacks and even emotional strokes when they saw their children of any age wearing a pink garment. This color was synonymous with femininity, a pink garment immediately turned the most vernacular man, the macho macho man into an effeminate or a person of weak character.
The recent release of a well-known movie honoring a pop culture icon, a well-known doll has sparked a furor over the use of pink. Artists and non-artists, men and women of all ages are striving to show off their pink finery. Moreover, they do not limit themselves to wear a pink garment, but they dress up imitating or wanting to represent the characters of the mentioned movie. The movie industry has done it again, it has modified behavior and thinking in fractions of a second. What books, authors, researchers and feminists did not achieve, the promotion of a film has achieved.
If in ancient times it was said that size does not matter, now we can paraphrase and say: "Color does not matter" the behavior that a child, a young person or an adult will develop does not depend on the colors he/she wears. It is given by a series of elements and a much more complex social construct. Putting on a piece of clothing or watching a movie in a movie theater is not a sign of behavioral disorders, so do not worry if your son or daughter dresses in certain colors. The important thing is to observe the person's overall behavior. Remember that many psychopaths and sociopaths are people who dress in the most normal and simple colors to go unnoticed in society.
El rosado se impone
Durante la década de los 80 y 90 el mundo vio cómo sucedía un interesante debate sobre los colores con los cuales debían vestirse a los niños. Hasta esa época lo comúnmente aceptado era usarse el azul para los niños y el rosado para las niñas. Diversas corrientes del pensamiento, psicólogos, estudiosos de la conducta, las feministas y los machistas entraron en un contundente debate sobre si esta clasificación era correcta o no. En la actualidad, cuando el debate está centrado en la igualdad de género y en el lenguaje incluyente el tema del color había quedado un poco rezagado, sin embargo nuevamente Hollywood hace de las suyas, la gran industria del cine ha vuelto a marcar pauta en la conducta de todos los humanos. El rosado ha vuelto a ser popular y se impone como moda.
Con la aparición de la telefonía móvil, de las redes sociales, la industria del cine y la televisión había perdido influencia en marcar la pauta del comportamiento de los ciudadanos. Durante 30 años importantes pensadores, líderes mundiales de diferentes corrientes se encargaron de convencer a las sociedades tradicionales y con alto acento machista como la venezolana, la española y latinoamericana en general para que las madres entendieran que no había ningún inconveniente ni que traería consecuencias en la conducta sexual si vestía a sus hijos con el color rosado. Muchos padres sufrieron de infartos y hasta de apoplejías emocionales cuando en algún momento vieron a sus hijos de cualquier edad usando una prenda de color rosado. Este color era sinónimo de femineidad, una prenda de color rosado inmediatamente convertida al hombre más vernáculo, al macho machote es un afeminado o en un una persona de carácter débil.
El recién estreno de una conocida película en honor a un icono de la cultura pop, una conocida muñeca ha desatado el furor por el uso del rosado. Los artistas y no artistas, hombres y mujeres de cualquier edad se esfuerzan por exhibir sus mejores galas de color rosado. Ademas no se limitan a usar una prenda de color rosado, si no que se visten imitando o queriendo representar a los personajes de la mencionada película. La industria del cine lo ha logrado nuevamente, ha modificado la conducta y el pensamiento en fracciones de segundo. Lo que no lograron los libros, los autores, los investigadores y los feministas lo ha logrado la promoción de una cinta cinematográfica.
Si en la antigüedad se decía que el tamaño no importa, ahora podemos parafrasear y decir: “El color no importa” la conducta que vaya a desarrollar un niño, un joven o un adulto no tiene que ver por los colores con los que se viste. Viene dado por una serie de elementos y un constructo social mucho más complejo. Ponerse una prenda de vestir o ver una película en una sala de cine no es señal de trastornos conductuales por lo tanto no se preocupe si su hijo o su hija se viste de determinados colores. Lo importante es observar la conducta en general de esa persona. Recuerde que muchos psicópatas y sociópatas son personas que se visten en los colores más normales y sencillos para pasar desapercibido en la sociedad.