He aprendido que la vida sólo tiene sentido con el amor. Es la esencia que da vida a la vida misma... Antes creía que sólo era un cuento de hadas donde dos personas sentían una atracción inexplicable y tan incontrolable, solamente comprendida por los escritores de novelas. Mientras más cerca están más se quieren. Mientras más lejos se encuentran mayores son sus problemas. Una simple jugarreta de nuestras hormonas que es tan efímera como un suspiro.
Luego, creí tener la respuesta... El Amor se convirtió en una decisión. Mi mente era el nuevo "dios" de este sentimiento. Sólo mi mente podía decidir a quien amar. Pero no era más que la punta del iceberg. Mientras más cerca están, más fácil es sentir que algo falta. Mientras más lejos, mayor es la manía de pensar en él o en ella. Aún no lo había conseguido.
De pronto, el recuerdo de mis tiempos de niño llegan a mí como una lluvia de luz. En ese momento comprendí que el Amor siempre ha estado allí; cuando reía, cuando jugaba, cuando veía a mi madre, cuando amanecía o cuando anochecía. ¡Siempre estaba allí! Era y sigue siendo parte de mí. No es algo que deba aprender, sino algo que debo recordar. Mientras más olvido más recuerdo. Es tan claro como el agua, y tan denso como un torrente.
Ya el amor deja de ser controlado por una parte de mi cuerpo(corazón o cerebro). Ahora es él quien controla toda mi vida. Se fusiona con mi alma; ambos son uno. Ya mi Amor deja de tener una persona como objetivo; ahora su objetivo son todos los seres. Abarca a todos los que nos rodean. Amar a una sola persona es una farsa, sólo es apego. Cuando de verdad ames amarás a todos los seres. Y la única diferencia entre tu amor hacia uno u otro serán los momentos que viviste junto a él, en esta vida o en las anteriores. Porque si algo he aprendido del amor es que me falta mucho por aprender.
(Perkys Parra)