Sobreviviendo como se puede
Después de ver cómo Rose dejó morir a Jack en la película El Titanic, creo que todos estamos aprendiendo a compartir el salvavidas con aquellos que no saben nadar.
Todos sabemos lo que estos tiempos de confinamiento en cuarentena han significado para muchos. Es por eso que muchos de nosotros sentimos que estamos caminando por la cuerda floja mientras hacemos malabares con nuestras vidas.
Como metáfora de esta pandemia, a veces sentimos que estamos perdidos en nuestro hogar y en nuestros recuerdos.
La pandemia nos ha sumergido en bosques donde ya en el pasado nos habíamos perdido.
Estas pruebas han sido más que difíciles; ha sido como añadir un nuevo nivel de dificultad a un nivel que ya era difícil en nuestro vídeo juego favorito.
Estamos aterrorizados de no saber, de no tener el control y al final las pocas neuronas que quedan en nuestro cerebro, se terminan por fundir.
Es entonces cuando caemos en el hueco
Sé que lo que nos provoca a veces es tumbarnos en la cama, con una gran bolsa de Doritos y un vaso bien grande de gaseosa. O bien, un helado de vainilla, chocolate y lluvia de maní. Es muy tentador, pero sabes que lo único bueno que vas a sacar de eso, es un aumento de peso nada sano y la postergación de todas esas actividades que requieren de tu atención.
Deprimirse está bien, pero no todo el tiempo
Aunque es difícil no hacerlo, caer en una depresión, escondernos en nuestros propios laberintos mentales, poner el piloto automático y quedarnos en la cama, hasta que nos haga levantarnos las ganas de ir al baño, no es algo bueno.
Llegamos a pensar que todo está devaluado, que no hay forma de pagar las facturas y que las deudas se acumulan en la mesa, formando una gran montaña de papeles que no queremos ver.
Que el pasado nos está cobrando facturas que creíamos vencidas o pagadas. Y que vienen con intereses de mora. Todo lo que en el pasado dejaste sin resolver, ahora viene a torturarte y se queda atrapado en tus pensamientos.
Se puede salir del agujero
Lo que te digo es que puedes salir del agujero. Pero es necesario hacer tu parte. El ejercicio físico ayuda y mucho. Aunque al principio sean solo 5 minutos, verás que cada día podrás añadir 5 minutos más. Ve a la sala de estar para hacer ejercicio, o sube y baja las escaleras varias veces, si tu casa tiene dos pisos.
Mantener tu mente ocupada te saca de esa espiral de pensamientos locos. Lee, baila, canta, pero sal de la cama. Y trata de levantarte temprano todos los días. Haz tu cama en los primeros 30 segundos de haberte parado de ella, toma un buen baño y haz tu desayuno.
Olvida ese "sólo cinco minutos más", que no es más que una excusa que sólo te va a quitar media mañana sin haber hecho algo productivo.
Sin mirar para atrás
Los agujeros seguirán ahí. Pero tienes que dejar de mirar en el espejo retrovisor, los baches en los que ya caíste, porque puedes caer en uno nuevo. Así que di "¡¡¡hijo de p...!!!" (con todas sus letras) y sigue adelante, no hay otra manera, mientras te frotas para aliviar el golpe.
Cambiando pensamientos
Lo que piensas, es directamente proporcional a lo que sientes, y si como piensas, actúas... ¡válgame Dios! Todo lo que debes hacer es enfocar tus pensamientos en todo lo que te motive, en lo que saque lo mejor de ti y no en todo lo que te desinfle.
Si todo el tiempo piensas en lo que no te gusta, actúas desde lo negativo y las consecuencias, no serán positivas, ¿verdad?
Aleja de tus pensamientos, los sentimientos de culpa por lo pasado y las expectativas por lo que está por venir. El pasado, no podemos coger un borrador, o hacer clic en "Delete" en nuestra PC para hacerlo desaparecer, por más que queramos; el futuro es incierto y está fuera de nuestro control. Más aún con esta situación mundial por la que estamos atravesando.
Agradece siempre
En mi caso, agradezco por tener un techo, un plato de comida caliente sobre la mesa y la bendición de estar con mi hijo sano, poder hablar con mi familia a través de Zoom o por vídeo llamadas, poder escribir para esta fantástica plataforma, mi cámara a la mano para capturar todo lo que despierte mi atención y tener activa mi suscripción a Netflix.
Agradecer es ver siempre el vaso medio lleno y no, medio vacío.
A escribir se ha dicho
Coge un cuaderno y comienza a escribir lo que piensas y cómo te sientes con eso. Escribe todo aquello que esté cruzando por tu mente en ese momento, sin importar la redacción o la ortografía, ni cuántas páginas escribas. Pienso que mientras más, mejor. Lo importante es sacar todo de adentro.
Toma acciones y decisiones
Sé que a veces hay situaciones o relaciones a las que no le damos un corte o un final por costumbre, pero que en definitiva, nos hace un silencioso daño. Pues creo que es hora de acabar con eso sin pensarlo mucho. Es como salir a botar la basura. Hay que hacerlo y ya.
A reeditar nuestra vida
Es sano, justo y necesario, borrar el pizarrón, arrugar la página y reescribir nuestra historia. Hay que dejar ir los viejos paradigmas, desprendernos de las creencias que nos inculcaron de niños y que nos ha impedido avanzar. Es una de las cosas positivas que este confinamiento ha hecho por nosotros: nos ha permitido hacer una introspección profunda de esas absurdas creencias que nos ha limitado en muchos aspectos a lo largo de nuestras vidas.
Acéptate como eres
Sabemos que Keanu Reeves llegó temprano a la repartición de todo lo bello. Y algunos de nosotros, no tanto. Pero debemos aceptarnos con nuestros defectos y virtudes. Ya nos tocará en la siguiente vida, levantarnos más temprano y llegar de primeros. Por ahora, brilla con toda la luz que tu sonrisa dé.
Eres el dueño de tu vida, así que comienza a proyectar en positivo, para que los resultados ¡sean los mejores!
Gracias por leerme
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