Que dulzura me resulta imaginar tu sonrisa, ya no recuerdo tu aroma pero jamás olvido tu mirada... me sucede algo curioso, y es que pensarte causa un reflejo inmediato en mi cuerpo, casi puedo sentir tus manos de nuevo en mi pecho, si pudieran tocarme en este momento quizás me atravezarian, me siento vulnerable ante tu tacto, tus dedos podrían traspasarme como una pared de Niebla, aun mas facil...