Autora:
en el útero de mi madre,
no he parado un solo instante
de transformarme
Como la oruga que inicia su proceso vital
desde una larva,
el mío comenzó desde una célula
en el que tuve que nadar por un océano
sin saber siquiera cómo respirar
pero es que aprendiendo iba nadando
antes que a caminar echarme a andar
Así la larva estira y encoge su abdomen
olfateando entre rosas y azucenas
destinando como riel para su paso
el tronco de las hojas de un laurel
mi sendero es más acuático,
denso dentro de una cúpula redonda,
un ecosistema de aguas profundas
desde de una cápsula
de materia amniótica
por su parte mi amiguita,
se apresura más que yo
y se adelanta en la carrera
por llegar a la adultez
mientras yo soy un embrión,
ella hermoso capullo
suave, aterciopelado
aunque pensándolo bien,
no es mucho lo que me falta
pues ya he vivido nueve meses
en ardua transformación
y se acerca el gran momento
de mi esperada eclosión
Vuela hermosa mariposa
llora y ríe tierna criatura
a ti te esperan, jardines, montañas y prados,
a mí, un mundo de mayores desafíos
y si la vida coopera con ambas,
alcanzaremos el cielo como el águila
en los venideros días postreros.