Photo by Ann Danilina on Unsplash
Esta es la historia de una muchacha de 23 años de origen citadino, llamada Amber, acostumbrada a una vida de comodidad excesiva, lujos y criada de tal forma que al ella levantar su mano ya tenía lo que pidiese. A causa de eso caprichosa, altanera y sin tener respeto y valor alguno por su madre, la cual, la consentía mucho ya que durante su gestación existía amenaza de p
Su madre era extremadamente cuidadosa y sobre protectora con ella, luego de su nacimiento su madre no pudo volver a concebir. A pesar de Amber ser lo más valioso para su madre, existía un problema, que era su padrastro, ya que su padre biológico había fallecido 10 años atrás en un accidente de tránsito.
Photo by Elias Maurer on Unsplash
La relación del padrastro con la chica no era la mejor, su madre la consentía, pero él la reprimía y a cambio de lujos y dinero para sus caprichos, la mantenía bajo régimen sin dejarla salir de casa, manteniéndola casi encerrada y confinada a una casa muy grande ubicada cerca de una sierra donde el clima por el día era muy cálido y soleado, pero de noche se transformaba en neblina y frío casi metálico e insoportable.
A Amber no le gustaba el sitio donde vivía ya que se crio en la ciudad, dónde podía salir a dónde quisiese, reunirse con sus amigos y hacer todo lo que no podía hacer en la quinta de la sierra. Una noche luego de discutir en la cena con su padrastro y haberle alzado la voz a su madre sin tener ningún respeto ni consideración por ella, se encerró en su habitación y se acostó a dormir.
Varias noches atrás Amber había experimentado luego de estar cierto tiempo acostada escalofríos y una voz que le llamaba hacia fuera de su ventana, esto sucedía siempre que discutía y era grosera con su madre. Una noche, le sucedió esto, pero decidió no prestar atención y tratar de dormir, sin éxito, ya que pasadas las diez de la noche recibió un mensaje de unos amigos invitándola a salir de fiesta, ellos la irían a buscar y la ayudarían a escapar por su ventana para salir y luego a volver antes del amanecer.
Amber accedió a dicha invitación y luego de una hora iba bajando de la sierra camino a la ciudad de fiesta, alcohol y música a todo volumen, la madrugada transcurrió con normalidad sin ninguna novedad, hasta que se acercaron las cuatro de la madrugada y Amber tenía que volver a la quinta para no ser descubierta.
En el camino, a nada de llegar a casa se apagó de un momento a otro el auto en el que iba la chica, intentaron encenderlo, pero no lo lograron, ya eran las cinco y media de la madrugada y Amber debía llegar a casa. Ella decidió que se iría caminando no faltaba mucho para llegar tan solo un trecho muy oscuro, solo acompañada por la luz de la luna y una cerveza que se estaba terminando, mientras caminaba sintió que alguien le observaba, volteó la mirada y no había nada más que el bosque y animales nocturnos, así que no prestó atención y siguió caminando. A lo lejos divisaba una tenue luz amarilla que le causó cierta curiosidad y miedo, aceleró un poco el paso y llegó hasta dicha luz donde había un hombre al que solo se le veían las manos sosteniendo una vela, el cual, con una voz contundente y fría le dijo a Amber: “puedo darte lo que necesitas y lo que deseas solo a cambio de un pequeño intercambio, tu vida pasada por tu vida presente”, Amber dudó y quedó paralizada por el efecto del alcohol y la rabia que sentía, no logro razonar sobre la propuesta de dicho hombre y aceptó, soplo la vela y cerró los ojos.
Photo by Prateek Gautam on Unsplash
Ya era de mañana y cuando se dio cuenta que los roles en casa cambiaron, su padrastro ya no era el mismo y su madre también había sufrido el mismo cambio, se levantó y al llegar a la mesa y sentarse a desayunar con su madre y su padrastro, él ya no la reprimía , le dio los buenos días y le pregunto que deseaba comer, mientras que su madre no paraba de decirle que se había levantado con el cabello como un erizo y a medio vestir.
Amber confundida por la situación recordó lo que había sucedido aquella madrugada, terminó de desayunar y se encerró en su habitación preguntándose qué había hecho. Llegó la noche y salió por su ventana en busca de aquella luz, la cual logró encontrar, pero mientras se acercaba su piel empezó a tornarse negra como la oscuridad de la media noche y su temperatura corporal se colocó como un témpano de hielo, y su corazón dejo de latir, para cuando alcanzó la luz ya era otra, estaba ante aquella vela sostenida por ese hombre oculto en la siniestra oscuridad y le dijo, ¿qué me has hecho? A lo que él respondió, te di lo que deseabas hiciste un pacto conmigo, ahora tienes que asumir las consecuencias, de día serás una mujer común y corriente, y de noche a partir de las doce p.m. serás la Katrina encargada de ver el deterioro de la vida de tu madre hasta su deceso, momento en el que tendrás que llevarte su alma.
Photo by Rafael Silva on Unsplash