Se dice y se sabe que Roma nació a partir de los gemelos Rómulo y Remo, que fueron quienes la fundaron. Cuenta la leyenda que fueron amamantados por una loba llamada Luperca (hoy vista como una figura importante dentro de la mitología romana), en un momento en que un rey despiadado había mandado a matarles.
Escultura que representa a la loba Luperca amamantando a los pequeños Rómulo y Remo
Pero les contaré un poco más sobre cómo aconteció todo esto.
Los orígenes de Roma: Rómulo y Remo
Resulta que los orígenes de Roma están impregnados por mitología y leyenda, leyendas que tenían gran relación con los griegos, es por lo que la cultura grecorromana, siempre fue algo latente desde los más tempranos estadios de la historia romana, que surgió posteriormente a la griega. Con lo que ya he dicho, y les diré a continuación, queda claro como los pueblos romanos y griegos tuvimos (y tenemos) una vinculación muy especial y cercana.
Para empezar, debemos hablar de la ciudad de Alba Longa (localizada en el Lacio, actual Italia); que por cierto fue fundada por Ascanio, quien era nada menos que el hijo del gran heroe troyano Eneas. El Rey de esta ciudad era Numitor, quien tenía un hermano llamado Amulio y una hija llamada Rea Silvia. Todos en la familia de Numitor (incluido él mismo, eran descendientes del propio Eneas).
Para resumir todo desde un principio, pongámolos así: Amulio logró destronar a su hermano Numitor y a los años, condenó a muerte a su propia sobrina Silvia Rea.
La versión un poco más larga de la historia es que cuando Amulio destronó a su hermano, mató a todos sus hijos varones, y obligó a Silvia a consagrarse como una Virgen Vestal (una sacedotisa consagrada a la Diosa Vesta, que era la diosa del Hogar). Haciendo esto, Amulio creía haberse asegurado que Silvia no tendría progenie, porque tal consagración exigía el celibato absoluto por un período de 30 años; y por lo tanto, no tendría contrincantes al trono de la ciudad que malamente había arrebatado a su hermano Numitor, el verdadero Rey.
Por cierto que Amulio, mató a los hijos varones de su hermano desde un principio cuando usurpó el trono, para simplemente no tener ningún contrincante ni rival legítimo al poder nunca más.
El caso es que volviendo a lo de Silvia Rea, cuenta la leyenda que un día, el Dios de la Guerra (Marte para los Romanos, Ares, para los griegos), se le apareció a Silvia en un sueño en el que la violó en un bosque. Fruto de esa violación, Silvia quedó embarazada de los gemelos que habrían de ser llamados Rómulo y Remo.
Pintura del artista Pedro Pablo Rubens, que representa al Dios de la Guerra y Silvia Rea
Cuando nacieron los niños, Amulio se enteró y mandó a matar a su sobrina (enterrándola viva), y también a los gemelos Rómulo y Remo. Como han podido darse cuenta, Amulio era toda una "joya" a quien no le importaba matar a quien fuese con tal de hacer su voluntad y preservar el poder; aún si debía matar a toda su familia en el proceso.
El caso es que Silvia pereció, pero el Sirviente de Amulio a quien le habían ordenado abandonar a su suerte a los gemelos Rómulo y Remo en el río Tíber para que perecieran (el río Tíber es el tercer río más grande de lo que hoy es Italia). Por suerte o por voluntad de los Dioses, el río llevó a los niños hasta la orilla en algún punto, y allí fueron rescatados por la Loba Luperca.
Cuenta la leyenda además, que la Loba Luperca amamantó a los gemelos, y los cuidó celosamente junto con un pájaro carpintero; y esto demuestra que el Dios de la Guerra estuvo pendiente de sus hijos, ya que estos animales sagrados eran asociados a la mencionada deidad.
Fíjense si el destino es una cosa seria, que para mayor fortuna de los gemelos, estos fueron conseguidos por un Pastor del mismo Amulio, llamado Faústulo. Faústulo criaba cerdos para Amulio y al encontrar a los bebes, se dio cuenta de quienes eran y de la situación; así que justamente asumió para sí mismo la tarea de criar a los gemelos secretamente, junto con su esposa Larentia.
A Rómulo y Remo les fue oculta la verdad de lo sucedido hasta que crecieron y se hicieron fuertes e independientes. Pero cuando se enteraron de sus orígenes y de todo lo sucedido, procedieron a tomar venganza, por lo que en resumidas cuentas mataron a su tío-abuelo Amulio por asesino y usurpador y devolvieron el trono de la ciudad Alba Longa a su abuelo Numitor, el legítimo dueño.
La fundación de Roma
Roma se fundó de manera oficial en el año 753 antes de la actual era (es decir, Antes de Cristo); y tuvo como primer Rey a Rómulo. Los hechos que llevaron a que la ciudad se llamase Roma y se ubicase donde se ubicó al final de cuentas, fueron los siguientes:
Al poco tiempo de que los gemelos Rómulo y Remo restituyesen a su abuelo Numitor en su legítimo trono, abandonaron la ciudad de Alba Longa, debido a que tenían grandes ansias de poder y deseos de gobernar algo propiamente de ellos, es decir, deseaban ser gobernantes de un reino, pero no deseaban en ningún caso arrebatarle el trono a su abuelo. Los gemelos tenían la firme intención, convicción y voluntad de construir un nuevo reino, y mientras lo decidían, se fueron a pensarlo al lugar donde el pastor (su padre de crianza) los había encontrado de pequeños.
Los hermanos ni siquiera se ponían de acuerdo en el nombre que querían para la ciudad, porque mientras Rómulo quería que se llamase Roma, resulta que Remo quería que se llamara Remoria. Tampoco se ponían de acuerdo acerca del mejor sitio para fundarla, porque mientras Rómulo sostenía que debía fundarse en el Monte Palatino (que es la más céntrica de 7 colinas de la zona), Remo aspiraba que se fundase sobre el Monte Aventino (otra de las 7 colinas de la zona, que estratégicamente quedaba cerca del río Tíber).
Como no se ponían de acuerdo, y era inútil decidirlo de cualquier otra forma, los hermanos decidieron que quien viera más buitres volando en el cielo, ganaría el derecho de decidir donde fundar la ciudad. Remo logró avistar 6 buitres, pero fíjense ustedes, Rómulo logró visualizar nada menos que 12 buitres.
Así que estaba decidido, la ciudad se fundaría en el Monte Palatino y se llamaría Roma; por lo que Rómulo procedió a trazar las fronteras de la ciudad; estipulando que nadie debía traspasarlas durante las ceremonias de la fundación. Esta decisión fue desobedecida por su hermano Remo quien en un acto de rebeldía, traspasó los límites de la ciudad, así que los gemelos entraron en acaloradas discusiones que llegaron a pelea; y en dicha confrontación, Remo resultó gravemente herido por su hermano; como consecuencia de esto, murió al poco tiempo.
Rómulo aparentemente sin remordimientos, decidió enterrar a su hermano justamente en el sitio donde este quería fundar Remoria, es decir, sobre el Monte Aventino.
La población de la ciudad se fue conformando por personas tanto libres como esclavos, mayormente por errantes, también por pastores de otras latitudes que fueron llegando paulatinamente, y por gente que por un motivo u otro huía de ciudades tanto aledañas, como remotas.
El Rey Rómulo dio forma a lo que sería el cuerpo de leyes del reino, erigió las costumbres básicas de la nueva cultura, y designo al primer centenar de Patris (o Padres).
Los Patris serían una figura importante en toda la historia de Roma, ya que eran nada menos que los orígenes, los padres de los que se conocerían como los Patricios, que serían la clase social nobiliaria por excelencia en Roma, y los únicos sobre los que debería recaer la facultad de ser los gobernantes de la misma, por el simple hecho de descender de los 100 Patris designados por el propio Rómulo, padre fundador de Roma.
El caso es que por historia, por costumbre, por moral, por arraigo y por tradición, Roma sería gobernada posteriormente (para bien o para mal) a partir de entonces, por Patricios; y esto verdaderamente fue así a través de todos los siglos de historia de esta civilización (salvo alguna que otra excepción que luego les contaré).
En otra ocasión les hablaré más profundamente acerca de los Patricios. Porque vale decir que ese centenar de hombres designados como Patris por el rey Rómulo, fueron nombrados también por él como Senadores y con este título, formaban parte del gobierno del reino inicial.
Esta es la historia de la fundación de Roma; así fue como comenzó todo para Roma y los romanos. Pero la historia de Rómulo y su importancia para Roma no acaba en lo que les he contado; hay más cosas que contar al respecto; pero en otra oportunidad les continuaré contando.
Imagen de Denario (moneda romana) del 77 Antes de Cristo
Por lo pronto, veamos arriba una moneda romana conocida como Denario, la moneda que les muestro, específicamente, fue acuñada en el 77 Antes de Cristo, por el Magistrado monetario Publius Satrienus (de quien ya les hablaré en alguna otra oportunidad).
En dicho Denario se puede apreciar representada a la Loba Luperca, la que como ya mencionamos, amamantó a los gemelos Rómulo y Remo, los padres fundadores de Roma.
Espero les haya parecido tan fascinante toda la historia contada, como a mí el hecho de contárselas. Hasta otro post!!