Punto medio
Antes del alba, y mucho después del ocaso, hay un único momento en donde el silencio se apodera de la indecisión del ser. Es allí, en esa vespertina oscuridad, en donde es posible encontrarse consigo mismo en un estado de tranquilidad (ausente de todo deseo y temor). No te sientes ni vivo ni muerto; estas en un limbo espiritual, un lugar en donde el blanco y el negro convergen, y el espectro de grises se aviva con intensidad. Estas en el punto medio, de todas las formas posibles. — Ya no eres nada, y a la vez eres todo...