Recuerdos de un amor
No importa cuantos kilómetros nos separan,
tampoco la cantidad de agua que divide nuestra tierra;
cuando mires la misma luna que observo yo,
sabrás que siempre te seguiré amando,
porque fui lo mejor para ti, ¡Y tú para mí!
Pese a terminar de la forma en que lo hicimos,
siempre seremos una constelación
que perdurará en el tiempo y la memoria,
pintando el lúgubre y mortal cielo nocturno.
Porque cuando tú y yo estuvimos,
reímos, bailamos y brillamos.
Ahora que tú y yo no estamos,
solo nos queda recordar...