No soy experta en tomar fotografías a las mascotas, pero con el tiempo he logrado captar buenas tomas en el momento exacto. ¿Qué sí he borrado malas fotos? Claro qué sí, pero también aprendí a colocarles juguetes y elementos para mejorar la foto.
Todos me conocen por mis fotos a mi mascota Pincher Nano allá en Venezuela, pero éste año qué acaba de terminar me dió una vuelta y mis pies llegaron hasta España, al lado de dos de mis hijos.
Mis hijos tienen una mascota sólo tenía 6 meses cuando llegue y está por cumplir un año el 3 de febrero, unos días antes de mi cumpleaños, seguramente haremos una sola celebración.
La mascota se llama Wooki como el gigante compañero del capitán Solo en Star wars. Es un mestizo tiene labrador y mastín español. Es de color negro con una mancha blanca en el pecho. Ya pesar 45 kilos no es nada fácil moverlo si él no lo quiere.
Mi hija contrato un entrenador durante dos semanas, todos fuimos a clase para aprender a manejarlo.
Los perros requieren qué se les recuerde el entrenamiento cada cierto tiempo, sino pierden el hábito.
Yo me he divertido mucho cuidando y tomándole fotografías a Wooki.
Cálculo qué todavía le falta un año más para qué deje de romper cosas. Dentro de unas semanas será castrado es una de las condiciones de la adopción.
Siempre me preguntan porqué sale en las fotos con bozal, pero es la única forma qué puede salir a la calle, es la ley. Nosotros sabemos qué no va a morder a nadie, sólo le gusta jugar. Pero con ese tamaño se para en dos patas y te tumba al suelo.
Pues comencemos con las muestras fotográficas.
Posando en navidad con su mejor estilo y corbata.
Cuándo me dejan fuera de la cocina, mí altura debería bastar, pero primero tengo qué aprender abrir la puerta.
El descanso del guerrero y la costurera.
Me gusta más está cama, es más grande.
¿Qué tal cómo me veo?
Por las mañanas me encanta calentarme con la salida del sol en el balcón.
Sigue siendo mí mejor mueble para qué me tomen fotos.
En el entrenamiento con el profesor para tener buenos modales.
Lo qué rompí por accidente y la abuela cose, un poco apenado con lo qué hice, sólo estiré mis paticas unas cuántas veces.
Ésta es mi mejor pose, en mi mejor esquina reparada.
Con la más tierna mirada, creo qué me pillaron.
Me encanta sentarme en a comer frutas qué me da la abuela, una para mí y una para ella.
Con mi regalo del niño Jesús, que gran hueso, todo mío.
Con la abuela ella también tiene que tomar un poco de sol cada mañana.
Todas las fotografías tienen marca de agua y fueron tomadas con mí móvil Realme 5 pro.