Se mueven mis caderas,
en medio del silencio,
la noche me acompaña,
me desdobla, me desprende
me desnuda, me desgarra...
El ombligo danza
al compás de las estrellas,
mi sonrisa te embauca,
mi cuerpo te deleita,
asomándose por debajo
de las más finas sedas.
Bailo en tu vientre,
desatando tus fantasías,
mientras deseoso te afanas
en acariciarme completa,
tocándome ansioso
tu templanza profanas.
Te envuelvo, te seduzco,
te hago sudar,
te muerdo, te excito,
te comienzo a devorar,
mis piernas no paran de bailar,
entre gemidos orgasmos y nuevos deseos,
sigo danzando para ti,
al ritmo de mis ansias
en medio de la danza,
de notas sin fin...