Cuanta paz y tranquilidad puede sentir uno al estar rodeado de naturaleza; se siente cuando se viaja de carretera o simplemente cuando estas en un campo, no se necesita más que mirar a tu alrededor para verla y sentir esa calma. Hoy les vengo a mostrar unas imágenes que tome a unos terneritos, que por más que me acercara se asustaban y alejaban, pero al quedarme quieta no les importaba (eso si no me quitaban los ojos de encima) he de decir, que en ningún momento me acerque de golpe u obligue a alguna a que se acercara, simplemente me hinque y espere a que tuvieran la confianza para que se acercaran un poco a mí (la paciencia es poder, lo pude verificar). Perdón, por la calidad de las fotos, no soy muy profesional con la cámara, pero espero que les guste.
Ella es Leche, se podría decir que fue más fácil tomarle fotos a ella que a su hermana.
Ella es Marrón, fueron las mejores fotos que le pudimos tomar.
Debo admitir que fue una ternura verlas y tomarles foto, y aunque sean de otra persona, me agrado poder verlas así de cerca. Esto, junto con el poema de Antonio, nos hace reflexionar del como tratamos a los animales, aquí en específico las vacas, la crían para matarlas, y no pensamos si vivieron bien; el respeto entre personas es importante, pero a veces las personas se olvidan del respeto al ambiente, esto incluyendo el respeto a un animal, ellos también han de tener derecho a vivir… Y bueno, hasta aquí el post, muchas gracias por ver, nos leemos pronto.
😉