Imagen creada por en Canva.
¡Bienvenido, siéntate un rato a disfrutar de mi vida, mi mundo, mis letras!
Me incorporo delante del espejo con intenciones de admirar la belleza exterior que hay en mí, pero ni siquiera me atrevo a sonreír. Delimito mi figura, mientras se cuelan muchos pensamientos en mi mente, más autodestructivos que motivadores, aunque parezca una locura.
No lo entiendo. El mundo sigue su curso con normalidad a mí alrededor. Me permito invadir profundamente en la sensación que me brinda estar ante el espejo, definitivamente es nueva, nunca antes la había experimentado, pero no es gratificante.
Hay días donde me levanto no creyendo en las inmensas capacidades que tengo, no admiro mis atributos, sino que veo solo lo negativo. Mi vida se tornó muy drástica con la adolescencia, aunque era una etapa que veía siendo niña como la mejor, la más bonita, esta para mí ha sido constantes cambios, pensamientos, acciones, no lo que esperé.
A días me percibo extraña, porque sentir un cúmulo de sensaciones, no es realmente satisfactorio. No obstante, me permito sentirlas para tomar lo bueno y lo malo, específicamente, para analizarlas e incluso inspirarme para escribir sobre ese sentimiento, porque así después reconoceré con más facilidad lo que sienta.
Sin embargo, a veces llegan las palabras justas en el momento menos pensado; quizá se entrelaza mi mente con mi corazón y me brindan lo que necesito: vida en la tristeza, en la soledad y en los momentos donde todo parece agonía. Ocasionalmente soy yo misma quien salgo de mis zonas erróneas, soy la que me tengo que motivar, la que tiene que buscar de lo malo: lo bueno.
Alimentar el amor propio no es de días, es una obligación todos los días. A veces descuidamos de nosotros mismos, dejamos de consentirnos, mimarnos, hacer las cosas que nos gustan, degustar nuestras comidas favoritas y una cantidad de acciones que son verdaderamente magia, pero las dejamos por centrarnos en otros asuntos.
Comparto con ustedes un poco de mí, lo que siento, lo que pienso y lo que experimento, porque no todos mis días son bonitos, no todos tienen colores y una sonrisa tatuada en los labios. A veces, me siento desanimada, mi cuerpo me pide quedarme en la cama y descansar la mente. Les comparto una parte de mis defectos, porque siento que si escribo mi corazón está más libre, más sano y más pacífico. Al escribir dejo al mundo una parte de mí, marco una huella imborrable por la eternidad.
Hoy, les digo: ¡No somos seres perfectos! Nos miramos al espejo en la búsqueda de defectos, fallas, atrayendo consigo muchas inseguridades; en lugar de atraer felicidad, por el medio de apreciar nuestras virtudes, atributos. Nos empeñamos cada vez en tener que ser cada día más perfectos y en ocasiones en querer ser como el otro.
Por lo tanto, me atrevo a decirlo: ¡No soy perfecta, pero soy… una persona correcta! Soy una mujer que día a día transita diversas áreas de su vida, que no se cansa en cuanto a expandirse en estas, con defectos como: ser muy quisquillosa, proactiva, perfeccionista, criticona consigo misma… ¡Lo sé! No tengo el cuerpo perfecto, pero lo tengo completo; gozo de perfecta salud. ¿Tengo suficiente motivos para agradecer? ¿Tengo suficientes motivos para celebrar mi vida? ¡Sí!
Conclusión: Nos solemos crear escenarios, disfrazamos realidades completamente distintas a las que contemplamos y a través de esos ambientes, creamos, idealizamos y tenemos dos opciones: contribuir a mejorar nuestra realidad o hacer una destrucción al universo.
Imagen creada por en Canva.
Los consejos que me brindé fueron:
●¡Estoy viva! Soy un ser de luz. Mi presencia en este mundo no es mera casualidad, ni tampoco el destino. Estoy en este mundo por una razón, no hay coincidencias en cuanto a ello.
●¡Debo Agradecer!. Tengo la oportunidad de vivir a plenitud mis días. Tengo un cuerpo completo, una familia amorosa, un hogar cálido, una misión de vida, una razón de existencia.
●Empiezo a aplicar esta frase a mi vida “Sé parte de la solución, no del problema.” Si me siento mal, pienso un momento en lo que siento. Reconozco el sentimiento. No lo dejaré estar mucho tiempo en mi vida. Pienso de manera crítica, juzgo mi realidad. Hago las siguientes preguntas: ¿A largo plazo ese sentimiento debería llenarme? ¿Estaría bien permitir que el sentimiento invada? ¿Cuál es la solución al problema?
●Enaltezco mis virtudes. Descubro aquello que me hace feliz. Aunque sé no vendrá de la noche a la mañana esa actividad en la que soy buena, hay que trascurrir un camino largo, trazar metas poco a poco para que venga a mí, el hobby, pasatiempo y también la felicidad. ¡Desde hoy comienzo a desarrollar nuevas habilidades para mi crecimiento!
●Atraigo con la conexión de mis pensamientos. Como seres humanos solemos atraer con nuestros pensamientos la realidad que esperamos, a su vez, eso nos impulsa a hacer lo que queremos, amamos y esperamos. ¡Sé lo que quieras ser y no te gustará, te encantará!
¿Les cuento algo que me hace feliz? ¡Defendí mi tesis de quinto año! Me complazco en anunciarles que he cumplido una meta más.