Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental se define como “un estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
El estigma puede dar lugar a la discriminación. La discriminación puede ser evidente y directa, por ejemplo, si alguien hace un comentario negativo sobre la enfermedad mental o sobre el tratamiento. O también puede ser no intencional o sutil, como cuando alguien te evita porque asume que podrías ser inestable, violento o peligroso a causa de tu enfermedad mental. Es posible que hasta te juzgues a ti mismo.
¿Te has planteado alguna vez la cantidad de veces que a lo largo de una semana oímos o hacemos comentarios, de modo casual o bromista, sobre la salud mental de las personas? “Estoy mal de la cabeza”, “Para hacer algo así debía de estar enfermo”, “Estás de psicólogo / psiquiatra”, “Tu hermana está loca”… Se trata de comentarios que hacemos de forma inocente, sin darles importancia, y muchas veces es posible que no la tengan.Sin embargo, otras tantas veces estos comentarios pueden tener un efecto mucho más tóxico del que imaginamos a primera vista, ya que proyectan una imagen equivocada de los problemas psicológicos.
El estigma genera consecuencias objetivas, como por ejemplo la privación de ciertos derechos o la exclusión social, así como subjetivas, como resultado de que la propia persona que lo sufre interioriza los estereotipos y prejuicios, lo que la lleva a autodiscriminarse, a dudar de sus capacidades, a culpabilizarse y a aislarse socialmente, con el impacto que esto pueda tener en su integración social, su autoestima, etc.
La salud mental y COVID-19
La pandemia del COVID-19 ha tenido un efecto enorme en nuestras vidas. Muchos de nosotros nos enfrentamos a retos que pueden ser estresantes, abrumadores y provocar emociones fuertes en adultos y niños. Las medidas de salud pública, como el distanciamiento social, son necesarias para reducir la propagación del COVID-19, pero pueden hacernos sentir aislados y aumentar el estrés y la ansiedad. Aprender a sobrellevar el estrés de manera sana permitirá que usted, sus seres queridos y las personas con las que está en contacto desarrollen una mayor resiliencia. El estrés puede provocar lo siguiente:
Sentimientos de temor, enojo, tristeza, preocupación, entumecimiento o frustración.
Cambios en el apetito, los niveles de energía, deseos e intereses.
Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
Dificultad para dormir o pesadillas.
Reacciones físicas como dolores de cabeza, dolores corporales, problemas estomacales y sarpullido.
Agravamiento de problemas de salud crónicos.
Agravamiento de problemas de salud mental.
Mayor consumo de alcohol y otras sustancias.
Es natural sentir estrés, ansiedad, angustia y preocupación durante la pandemia del COVID-19
Para sobrellevar el estrés
Tómese descansos y deje de mirar, leer o escuchar las noticias. Esto incluye redes sociales. Está bien estar informado, pero escuchar noticias sobre la pandemia de manera constante puede ser angustiante. Considere limitar ver noticias solo un par de veces al día y desconectarse de las pantallas de teléfono, televisión y computadoras por un tiempo.
Cuide su cuerpo, haga respiraciones profundas, ejercicios de estiramiento o meditación de sitio externo. Trate de comer alimentos saludables y comidas bien balanceadas y haga ejercicio regular.
En tiempos de estrés extremo, las personas pueden tener pensamientos temerarios. La auto destrucción se puede prevenir y hay ayuda disponible. Puede encontrar más información sobre el riesgo, las señales a las que debe estar atento y cómo responder si nota estas señales en usted mismo o en un amigo o ser querido.
Los recursos gratis y confidenciales para sobrellevar crisis también pueden ayudarlo o ayudar a sus seres queridos a través del contacto con un terapeuta capacitado en su zona.
SI ESTA EN CRISIS, PIDA AYUDA DE INMEDIATO.
Nunca estás solo, aunque a veces así parezca, siempre existe alguien dispuesto a escuchar y ayudar a encontrar una solución.
A continuación les comparto unas imagenes que me llenaron muchísimo y esperó a ustedes también: