CARTA AL ESTRÉS
FUERTE: comunidad-rh.com
Hoy me levante y aunque no te vi te sentí, eres la sensación de rigidez que a mi cuerpo y mi voz puede endurecer, ocasionas el descontrol en la naturaleza de mi emoción, quiero estar contento pero me molesto y saltó a la depresión y al abatimiento. Me hablan las personas y en todo momento debato y discuto sus argumentos, en mi mente o con mi voz en cuello.
Así mismo, Si me dejo controlar contesto mal o reservo mi queja en el pensamiento, coloco una barrera comunicacional para no sentirme amenazado al que no compre de lo que me pasa por dentro, tu me proporcionas enfermedad que primero nace a nivel mental. Parezco neutro pero en realidad estoy descontento y ni yo mismo entiendo ¿por que así me encuentro?
De esta manera, lucho para no dejarme dominar, pero soy débil y me dejo ganar cuando siento que es mucho esfuerzo el que debo dar; Te eh ganado batallas y desapareces por un tiempo cuando me recreo, hago ejercicio o me centro en mis sueños y los hobbies que más quiero, pera reaparece todo el desagradable desenfreno cuando me ocupo con más actividades de las que realmente puedo.
Te ensañas y me dejas como desperfecto cuando algún evento me lleva a estar descontento con mis familiares, amigos, compañeros y las personas que más aprecio; a veces me dicen que me calme y que me ponga contento, es así como me doy cuenta que no entienden como me siento... Que si tuviera un interruptor para apagarte no sufriría estos descontentos.
Consecuentemente me encuentro con la palabra de Dios y veo ejemplos como el de Pablo que aprendió a estar satisfecho y alegre aún en su abatimiento, entendí que Jesús me dejo un refuerzo ante estos momentos, una paz que sobrepasa todo entendimiento.
Finalmente comprendí que tener mucho carácter no es explotar por mi descontento si no controlar el caos emocional que llevo dentro. Yo tomo la decisión de vivir contento y dejarte límites bien claros a ti Estrés de mi sufrimiento.
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
(Juan 14:27).
- Es una decisión propia en vivir alegre y una lucha constante contra el estrés y el descontrol emocional -