Ataviados mis ojos
con el rocío tu mirada
que deliran amor
en los susurros de las olas
Espumas que bañan
el fuego de mis arenas
con el deseo que emana
de tus cálidos labios
El rumor de tus caricias
hace resplandecer
el silencio de mi templo
entre las tempestades
de tus alas
Naufragando en las estelas
de tu mirada
en la brisa de tu piel
atando el mar de mi desnudez
en los arrecifes de tu pasión.