“Hola mis amores de Hive, estoy feliz de poder compartir lo que soy con ustedes, muchas veces cuesta hablar de aquellos retos o experiencias que te ponen al límite en tus creencias de vida, pero aquí voy... A contarles una que ha cambiado la mía de una manera fantástica. Sin embargo, no fue fácil y ya sabrán por qué...”
Hablar de amores es muy lindo, a todos nos gusta una buena historia de amor, siempre y cuando muchas veces esta historia esté enmarcada dentro de algunos estereotipos, poco a poco como sociedad, nos vamos enseñando a aceptar otros modos de expresar el amor distintos a los que estamos acostumbrados, a la típica pareja donde hay un príncipe y una princesa y vivieron juntos para siempre. Me refiero con esto, a que como sociedad, muchas veces nos han encasillado dentro de parámetros muy particulares para escoger una pareja, y cuando esto sale de esos parámetros somos juzgados o en el más grave de los casos nos auto juzgamos, saboteando así la experiencia.
Mi historia comienza con la decisión de irme a vivir de la Isla de Margarita hacia Barquisimeto (Venezuela), lugar donde vivo actualmente; al llegar a mi nuevo destino, pues comencé a dictar unas formaciones de crecimiento personal y dentro de mi primer grupo de alumnos estaba él. Dentro de esta misma línea de tiempo yo estaba terminando una relación con una persona mucho mayor que yo, y dentro de mí estaba replanteándome muchas cosas sobre las relaciones; Pues para acortar un poco la historia, luego de terminar la formación , este chico lindo de 25 años me hace saber su interés por mí, a una "Señora" de 40 años con tres hijos y auto jubilada de la educación formal. Allí comienza lo divertido: los juicios, ¡¿Qué?! ¿Pero es un bebé? ¡Yo podría ser su mamá!... ¿En serio? ¿Qué habrá visto en mí?...
De entrada puedo decirles que de una forma muy educada y gentil le hice saber que no estaba interesada en una relación con él... (Pero en realidad me gustaba mucho, además que era alguien con quién había hecho un click muy lindo y podíamos conversar de muchos temas) sin embargo, coloqué todo esto a un lado y simplemente me dejé llevar por mi primera creencia: "Se ve feo una mujer mayor con un chico tan joven" , si, esa era mi creencia, y sólo la tenía yo cómo verán más adelante, pues así pasaron algunos meses, donde nos hablamos en ocasiones y yo pues, nada, no me daba la oportunidad siquiera de que lo que sentía creciera tantito, sin embargo, no dejaba de pensar ¿cómo sería si...?
Seguimos:…Un día, luego de tanto pensarlo y pensarlo, le propuse encontrarnos en un centro comercial para hablar; Pero en mi mente había una discusión gigante.... Una yo socialmente adaptada que decía: ¿Estás segura?, ¿ Y si le haces daño? ¿Y si terminas enamorada y la que termina con las tablas en la cabeza eres tú? , hasta un día me dije: Te van a bromear de que eres su “sugarmommy”, jajaja (lo único es que no soy millonaria, por eso no apliqué en este concepto) jeje. Y una yo que respondía: Vamos, tú estás aprendiendo de Un curso de milagros que no hay que juzgar, ¿Y no te la das de muy libre y de vivir según lo que sientes? ¿Y si en realidad existe el destino y estás dejando ir al amor de tu vida?
No fue fácil romper mis esquemas mentales, él por su parte tuvo la ardua tarea de demostrarme que realmente me quería en su vida sin que yo sintiera culpas de estar quitando de su destino ciertas condiciones del futuro, haciéndome sentir que deseaba un futuro conmigo.
Dentro de mis creencias, él debía terminar la universidad, conocer a una linda chica de su edad, formar una familia y ser muy feliz, pero si de alguna manera yo accedía a tener una relación, toda esa historia que yo estaba escribiendo para él no se daría, ¡ahh… así somos todos!, (bueno, la mayoría).Nos creemos con el derecho a escribir la historia de los demás, al punto de orientarlos en lo que deben elegir en su vida, ¿les ha pasado?. Luego de salir con él esa mañana al centro comercial, conversar y comernos una rica donuts de Nutella, yo bajé mis barreras y mis juicios, hice un stop en mis creencias y decidí apostar al amor.
Ahora, luego de un año juntos y tener ya 5 meses de casados, porque les cuento que nos casamos....jejeje,¡ siiii!, así como lo escuchan, nos casamos por TODO!!!, yo aunque ya había vivido una relación de pareja donde nacieron 3 hijos nunca me había casado legalmente , y tras la sorpresa de muchos que tenían un concepto de mi de una mujer libre y que no apostaba por el matrimonio, pues lo hice, allí fuimos rompiendo paradigmas, entendiendo que todo es perfecto.
Y si, muchas veces me pregunto ,y… ¿Cuándo pasen los años y yo me vea mucho mayor? ¿Y si llega alguien más joven? Pues no les voy a negar que esos miedos están, pero cada cuánto logro alejarlos dejando los juicios de las edades, poniendo a un lado mis creencias sobre el amor y sus estereotipos, creyendo en el alma del hombre que hoy es mi esposo y no pensando que es 15 años menor que yo... ¿Y qué dijeron nuestras familias? Pues les cuento que para mi sorpresa todos estuvieron de acuerdo y felices, nos apoyaron, nos aman y nos hacen sentir a gusto, al final sólo eran mis miedos, mis juicios y mis creencias las que no me dejaban vivir una de las experiencias más bellas de mi vida. ¿Qué si va a durar? Espero que sí, pero no voy a dejar de disfrutarlo y estoy clara que sea lo que pase, lo importante es que me permití vivirlo, al final, esta vida es UNA.
“Y tú ¿Qué opinas de las relaciones donde hay una gran diferencia de edad? ¿Crees que en una relación la mujer debe ser menor siempre? ¿Crees que las diferencias de edades afectan las relaciones de pareja?”