Hola Hivers
Hoy, aquí estoy, compartiendo las palabras que la musa me dicta, escribiendo para no explotar de sentimientos, fluyendo en letras, teclas, ideas, alma.
Quiero compartirles un escrito que nació a raíz de un cambio hecho recientemente, a veces podemos percibir solo el exterior, pero muchos cambios externos llegan de cambios que se dan lentamente desde adentro, poco a poco, decisiones que se van tomando, caminos, ideas... elecciones.
Cuando decides cambiar, hay un hilo infinito que ha venido siguiendo ese cambio, hay mil razones y un motivo, hay cientos de pensamientos divergentes que promueven el movimiento interno, hay cantidad de ruidos e infinitos silencios que acompañan el cambio que amanece.
Cuando decides cambiar, no hay culpas ni remordimientos, porque si realmente viene de tu interior, seguramente te dará paz, hay una fuerza poderosa que te impulsa al torbellino de acciones, comprendidas o incomprendidas, aprobas o no, al final eso no importa, sólo importa que la vida te mueve a algo distinto.
Cuando decides cambiar, lo interno precede, porque ya han cambiado los colores de tu alma, tus pensamientos han luchado con lo que sientes, ya no hay más luchas, sólo te dejas fluir, sonriente, pleno y atento a lo que va sucediendo, ya no juzgas tus decisiones, las celebras con complicidad contigo mismo, porque sabes que el cambio siempre será tu eterno compañero.
Cuando decides cambiar, te entregas al vacío de la incertidumbre, planificas pero no te aferras, entregas siendo el dueño, caminas por todos los senderos , eligiendo, no hay porque estar estático, sabes que moverse hace bien, sabes que el movimiento del universo es infinito y tu decides danzar esa música sin miedos.
Cuando decides cambiar, eres tu propio héroe, cada paso es firme y seguro, con miedo o sin él, sabes que vas al encuentro de un mundo diferente, un sentir distinto, una vida que se renueva, un alma que en esencia sólo es constante en su propia verdad, y el cambio es parte de ella, no hay más estancamiento, no hay más pesadez, y recibes el milagro de vivir un cambio constante, manteniéndote leal a la libertad de ser.